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miércoles, 9 de marzo de 2011

Obot - Pábilo. DICCIONARIO BÍBLICO ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA








DICCIONARIO BÍBLICO ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA
 



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Semana Santa León 2010


Semana Santa León 2010

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Contenidos - Contents
EL DICCIONARIO BÍBLICO ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA



Obot - Pábilo

Obot


(heb. zÔbôth, tal vez "odres [bolas]").


Lugar donde acamparon los israelitas en su peregrinación entre Cades-barnea y Moab (Nm. 21:10, 11; 33:43, 44), generalmente identificado con el oasis de {Ain el-Weiba, a unos 43 km al noroeste de Petra. Pero algunos lo identifican con {Ain Hotsob, a unos 22,5 km al nornoreste de {Ain el-Weiba. Ambos lugares están del lado occidental del Wâd§ {Arabah. Mapa V, B-7.


Occidente.



Véase Oeste.


Ocozías


(heb. zA jazyâh[û], "Yahweh ha tomado [poseído, agarrado]" [mi mano] o "asido por Yahweh").



1.


Sexto rey del reino sureño de Judá; reinó menos de 1año (c 841 a.C.; 2 R. 8:26; 2 Cr. 22:1-4; acerca de la aparente discrepancia en las edades dadas en estos textos, véase CBA 3:271). En 2 Cr. 21:17 se lo llama Joacaz. Ocozías fue el hijo menor de Joram y Atalía, y siguió a su padre en lo malo.


Llegó al trono a los 22 años. Se unió con su tío Joram de Israel para pelear contra Hazael de Damasco en Ramot 854 de Galaad; Joram fue herido en batalla y se fue a Jezreel para recuperarse. Mientras estaba allí, Ocozías lo visitó (2 R. 8:28. 29; 2 Cr. 22:5, 6), y durante su estancia en Jezreel se produjo la rebelión de Jehú. Al llegar a Jezreel, el aspirante al trono mató a Joram; Ocozías huyó, pero fue mortalmente herido y su cuerpo fue llevado a Jerusalén para su sepultura (2 R. 9:27-29; 2 Cr. 22:7-9). Después de su muerte, Atalía mató a sus herederos (excepto al niño Joás, que fue escondido) y tomó el trono (2 R. 11:1-3). En 2 R. 10:13 y 14 se habla de la muerte de los hermanos de Ocozías (donde "hermanos" significaría: a. "hermanos reales", pues Ocozías nació cuando su padre tenía sólo 18 años [cf 2 R. 8:17, 26; 10:14; 2 Cr. 22:1]; b. "parientes cercanos", pues la cifra incluiría sobrinos y primos). En 2 Cr. 22:8, un pasaje paralelo, el autor narraría en términos concretos. Véase Joacaz 3.



2.


Noveno rey del reino norteño de Israel (si se incluye a Tibni*). Ocozías siguió a su padre Acab en el trono y reinó menos de 2 años (c 853-852 a.C.). Es extraño que no se mencione por nombre a su madre, probablemente Jezabel. En armonía con la tradición familiar, "hizo lo malo ante los ojos de Jehová" y sirvió a los baales (1 R. 22:40, 51-53). Se unió con Josafat, rey de Judá, en la construcción de una flota de barcos que debía salir para Ofir en busca de oro. Los barcos naufragaron en Ezión-geber sobre el Golfo de Aqaba, quizás en una de las peligrosas tormentas que allí se originan repentinamente. Parece que Ocozías propuso un 2º intento, pero Josafat lo rechazó después de haber sido advertido por el profeta en contra de unirse con el malvado rey de Israel (1 R. 22:48, 49; 2 Cr. 20:35-37). La rebelión de Moab parece haber ocurrido durante su reinado, pero nada se hizo para obligar a ese país a volver a la sumisión (2 R. 1:1). Ocozías se enfermó seriamente cuando "cayó por la ventana de una sala" de su palacio. Cuando envió mensajeros a Baalzebub, dios de Ecrón, para pedir sanamiento, sus hombres fueron interceptados por Elías, quien los envió de regreso con el mensaje de que el rey moriría por sus heridas (vs 2-4). Como murió sin hijos, el trono pasó a su hermano Joram* (v 17).


Ocrán


(heb. {Okrâm, "intocable" o "afligido [perturbado]", "el que aflige").


Hombre cuyo hijo Pagiel fue uno de los jefes de la tribu de Aser (Nm. 1:13).


Odre.



Traducción de varias palabras hebreas y una griega. El heb. zôb (Job 32 19) y nôzd (Jos. 9:4, 13, BJ; Jue. 4:19; 1 S. 16:20, BJ; Sal. 56:8; 119:83, a veces se tradujeron por "odre", y otras por "cueros de vino"* o "vasijas de vino" en la RVR), y el askós (Mt. 9:17; Mr. 2:22; Lc. 5:37, 38) se refieren a cueros de cabra (véanse las figs 145, 385) usados para contener líquidos (agua, vino o leche). El heb. jêmâth (Gn. 21:14, 15, 19) era un cuero pequeño, impermeabilizado con jarabe de dátiles y se usó como recipiente para contener manteca, miel y aceite. El heb. nêbel, una vez traducido como "odre" (Job 38:37), se refiere a una vasija* de gran tamaño para almacenar cosas.


385. Muchacho egipcio acarreando agua en un odre de cuero hecho de piel de cabra.




Oeste.



Para este punto cardinal los hebreos usaban 3 términos: 1. Ma{arâb, "Puesta del sol", "oeste", "occidente" (Sal. 103:12; Is. 43:5; 45:6; etc.). 2. Yâm, "mar", con referencia al Mar Mediterráneo, que era el límite occidental de Palestina; una delimitación del horizonte con sentido localista y provinciano. 3. zÂjôr, "detrás" (Is. 9:12; Job 23:8). En el NT se emplea el vocablo gr. dusme, "occidente", "poniente" (tomado del aparente curso solar).


Ofel


(heb. {Ôfel, "montículo [loma, collado, eminencia]").



1.


Colina, ubicada en Samaria (2 R. 5:24, "lugar secreto" en la RVR y "Ofel" en la BJ), donde Giezi guardó los regalos que recibió de Naamán. El rey Mesa de Moab dice que él construyó el muro de {Ôfel en una de sus ciudades (Piedra Moabita,* línea 22; generalmente 855 vertida "ciudadela" en las traducciones corrientes).



2.


Parte habitable en Jerusalén. De Neh. 3:26, 27 y de varias afirmaciones de Josefo parece claro que Ofel era parte de la colina oriental de Jerusalén, un lugar inmediatamente al sur del templo (figs 121, 122, 278, 279). El rey Jotam construyó una parte del muro de Ofel, y Manasés aumentó su altura (2 Cr. 27:3; 33:14). Los servidores del templo tenían su residencia en este sector (Neh. 3:26; 11:21). El término hebreo se encuentra en Mi. 4:8 como parte de Sion y se traduce como "fortaleza" (RVR) y "Ofel" (BJ); también en Is. 32:14 se vierte como "fortalezas" (RVR) y "Ofel" (BJ), donde se predice su destrucción. Mapa XVIII.


Bib.: FJ-GJ ii. 17.9; v.4.1, 2; v.6.1; vi.6.3.


Ofir


(heb. zÔfir [1], zÔfir [2]).



1.


Descendiente o descendientes de Joctán (Gn. 10:29; 1 Cr. 1:23).



2.


Tierra famosa por su oro (1 Cr. 29:4; Job 22:24; 28:16; Sal. 45:9; Is. 13:12). También la menciona una antigua inscripción hebrea sobre un trozo de tiesto escrito procedente de Tell Qasîleh. Salomón envió expediciones a Ofir desde Ezión en el Golfo de Aqaba (1 R. 9:26-28; 10:11). Una empresa similar iniciada por los reyes Josafat y Ocozías fracasó, porque sus barcos se destrozaron en Ezión-geber (22:48). La ubicación de Ofir ha sido muy discutida y se han sugerido la India, Elam, el sur de Arabia, el este, y el sur del África. Estudios recientes han hecho plausible la idea de que Ofir estuviera en el sur de Arabia o en Somalía, la probable Punt, o incluso que abarcaba ambos países. Mapa IV, D-6.


Ofni


(heb. {Ofnî [1], tal vez "púgil [pugilista]"; heb. Jofni [2; del egip. 1fn(r), "renacuajo"], enmohecido" u "hombre del collado").



1.


Pueblo en el territorio de Benjamín (Jos. 18:24). Algunos lo han identificado con Gofna, una población posterior; ahora es llamada Jifnah, a unos 4,5 km al noroeste de Bet-el, pero esta identificación es insegura, ya que las fronteras de Benjamín parecen haber estado al sur de esa localidad.



2.


Uno de los 2 hijos de Elí, Junto con su hermano Finees fueron sacerdotes cuando el tabernáculo estaba en Silo. Su maldad, y el fracaso de Elí en castigarlos o eliminarlos de sus cargos, aunque él fue reprendido 2 veces por vía profética (1 S. 2:27-36; 4:11), trajo una maldición sobre la familia.


Los 2 hijos perdieron la vida en la batalla de Afec, y el arca del pacto, que habían llevado al combate, cayó en manos de los filisteos (4:4-18).


Ofra


(heb. {Ofrâh, "gacela [cervato]").



1.


Pueblo de Benjamín (Jos. 18:23), aparentemente al norte de Micmas (1 S.
13:17
). Sobre la base de una afirmación de Eusebio, se lo identifica generalmente con et-Taiyibeh, a unos 6,5 km al noreste de Bet-el, aunque el territorio de Benjamín parece no haber llegado tan al norte. Por ello no se puede considerar segura su ubicación. Mapa VI, E-3.



2.


Pueblo en territorio de Manasés, cuna de Gedeón (Jue. 6:11, 15) y su residencia durante su judicatura. Allí construyó un altar, hizo un efod y finalmente fue sepultado (6:24; 8:27, 32). Su emplazamiento no ha sido identificado, y algunos lo buscan en las proximidades de Siquem y otros en la región de Bet-sán. Mapa VI, D-3.



3.


Descendiente de Otoniel (1 Cr. 4:14).


Ofrenda.



Véase Sacrificios y Ofrendas.


Ofrenda de nuestros labios


(heb. pârîm sefâtênû).


Expresión que ocurre en Os. 14:2. Se ha sugerido que las palabras hebreas así traducidas se deberían leer "fruto de nuestros labios", como en la LXX, una sugerencia aceptada por algunos traductores de versiones modernas. En el texto hebreo consonántico la aspiración de la letra m final de prym, "becerros", daría lugar a pry, "fruto". Este "fruto" tendría que ser la alabanza que el Israel arrepentido debería ofrecer a Dios en respuesta al perdón, a la aceptación y a la bendición.


Og


(heb. {Ôg, quizás "encorvado [redondo]" o "gigantesco").


Rey amorreo de Basán, cuyo territorio se extendía desde el río Jaboc hasta el monte Hermón (Dt. 3:8. 10; cf Nm. 21:23, 24). Sus residencias estaban en Astarot y Edrei (Jos. 12:4, 5; 13:12). Fue uno de los sobrevivientes de los refaítas o gigantes, y su gran "cama" (posiblemente "sarcófago") se exhibía en Rabá de los hijos de Amón (Dt. 3:11). Los israelitas, bajo la conducción de Moisés, lo derrotaron en la batalla de Edrei, después de una victoria sobre su vecino del sur, Sihón, rey amorreo de Hesbón. El país de Og fue ocupado por la media tribu de Manasés y asignado a ella (Nm. 21:32-35; Dt. 3:13, 14). Las referencias que hacen autores posteriores a la conquista de Basán muestran que este evento fue considerado como uno de los puntos culminantes de la historia temprana de Israel (Sal. 135:11; 136:20; Neh. 9:22).


Ohad


(heb. zÔhad, tal vez "unión [poder]").


Hijo de Simeón (Gn. 46:10; Ex. 6:15).


Ohel


(heb. zÔhel, "carpa [tienda, tabernáculo]" o "resplandor").


Miembro de la familia de Zorobabel (1 Cr. 3:20).


Ojo


(heb. zayin, "fuente", "ojo"; gr. ómma, ofthalmós, etc.).


856 Literalmente, el órgano de la percepción visual física; figuradamente, la facultad de la percepción mental y espiritual. La ley de Moisés determinaba que el daño intencional al ojo debía ser castigado por un daño similar al ojo del culpable: "Ojo por ojo" (Ex. 21:24; Dt. 19:21). En un sentido, esto era misericordioso, porque infligir un mal mayor que el realizado estaba prohibido. "Levantar" los ojos (Gn. 13:10; 18:2; 22:13; 24:63; etc.) es observar cuidadosamente. Figuradamente, el salmista oró a Dios para que le abriera los ojos para comprender su voluntad revelada (Sal. 119:18).


El "ojo" también representa la disposición o el carácter, como en Sal. 18:27; 131:1; Pr. 22:9; 2 P. 2:14. Los muchos ojos de los seres vivientes de Ezequiel (Ez. 1:18; 10:12; Ap. 4:6) tal vez representen figuradamente la omnisciencia de Dios. Véase Niña del ojo.


Ojo de una aguja


(gr. trupeatos rhafídos).


Esta expresión aparece 3 veces en una afirmación parabólica que Jesús usó para ilustrar gráficamente que "difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos" Mt. 19:23, 24; Mr. 10:23-25; Lc. 18:24, 25). Para una interpretación correcta de esta figura es necesario notar que Jesús está hablando de imposibilidades humanas (Mt. 19:26; Mr. 10:27; Lc. 18:27).


Por tanto, nada se gana con elaborar una explicación que intente presentar como posible lo que Jesús señala como imposible. Esta ilustración habría sido un proverbio corriente en esa época, empleado para transmitir la idea de una imposibilidad. El Corán, escrito en el s VII d.C., se refiere a los malvados que encuentran que las puertas del cielo están cerradas "hasta que un camello pase por el ojo de una aguja". Se admite que el Corán pudo haber tomado esta figura de lenguaje del NT; sin embargo, está presente la misma idea de imposibilidad que la señalada en los pasajes del NT.


Algunos han sugerido que la expresión "ojo de una aguja" se refiere a una de las tantas pequeñas entradas para peatones que se encuentran en las puertas de algunas ciudades orientales amuralladas. Se ha sugerido que un camello sin su carga podría pasar, con gran esfuerzo, a través de esa abertura. Esta explicación implicaría que Jesús hablaba de las dificultades, no de la imposibilidad, pero esta inferencia no está en armonía con todo el contexto. Además, no encuentra justificación en el lenguaje o las tradiciones de las tierras bíblicas. Mateo y Marcos usan la palabra para una aguja corriente de coser o de bordar (rhafís), mientras que Lucas, el médico, emplea un término médico (belóne), la aguja de las operaciones quirúrgicas. La palabra traducida como "ojo" (gr. trema) significa sencillamente un agujero, una perforación, y, en estos pasajes, se refiere al pequeño ojo de una aguja por la que se hace pasar el hilo.


Otros procuran disminuir la aparente incongruencia de la figura llamando la atención al hecho de que unos pocos manuscritos bizantinos tienen kámilon ("soga" o "cable de un barco") en lugar de kám'los ("camello" o "dromedario"). Pero la evidencia en favor de kámilon es tan leve, que evidentemente es difícil que merezca consideración seria. Parece claro que lo que Jesús estaba tratando de decir, ante el concepto popular de que las riquezas son una señal del favor divino, es que así como un camello no puede pasar a través del ojo de una aguja literal, tampoco un hombre que confía en sus riquezas, en vez de confiar en Dios, puede entrar en el reino de Dios. Sin embargo, Jesús no está diciendo que es totalmente imposible para un rico salvarse, pues se apresura a añadir que para el hombre que confía en el Señor "todo es posible" (Mt. 19:26).


Ojos delicados.



Expresión que aparece en Gn. 29:17 en relación con los ojos de Lea. La palabra heb. rak, traducida como "delicados", en realidad significa "débiles", "sensibles", "apagados", sentidos que están apoyados por la LXX. Es posible que a Jacob no le gustaran los ojos de Lea, y por eso no se sentía atraído hacia ella.


Olimpas


(gr. Olumpás, "de Olimpo [celestial]"; forma abreviada de un nombre gr. más largo, de cuya primera parte deriva Olimpo, el monte sagrado de Grecia; está documentado en inscripciones gr.).


Cristiano creyente de la iglesia de Roma a quien Pablo envió saludos (Ro. 16:15).


Olivo


(heb. generalmente zayith; gr. comúnmente eláia).


El olivo común de la Biblia era uno de los árboles más valiosos del mundo antiguo. Hoy, en algunas partes de Tierra Santa, los troncos grisáceos retorcidos con sus ramas rígidas y hojas correosas son los únicos árboles de gran tamaño que hay a la vista, y se encuentran en pintorescos bosquecillos en el valle de Siquem, y en las llanuras fenicias de Galaad y de Moré, para mencionar sólo unos pocos lugares destacados. Alcanza una altura de 6 a 12 m. Sus hojas perennes son alargadas o casi redondas, de color polvoriento, y las flores son blanquecinas o amarillentas. La porción exterior carnosa de los frutos negros o violáceos, las aceitunas,* contiene el muy apreciado aceite* de oliva. El árbol crece 857 lentamente y vive muchos años. En la mente oriental ha sido el símbolo de la prosperidad (2 R. 18:32), la fortaleza y la bendición (Sal. 52:8; Jer. 11:16; Os. 14:6).


386. Bosque de olivos en Creta.


Los olivos naturales o silvestres (por no ser cultivados) no tienen valor comercial, a menos que se injerte un retoño sobre ellos, porque su fruto es pequeño y sin valor. Pero posee una vitalidad maravillosa, y es casi indestructible, porque aparecen nuevos retoños donde se ha cortado el tronco, y pronto un grupo de 2 a 5 renuevos ocupa el lugar donde había sólo un árbol.


La 1ª mención del olivo está relacionada con el relato del diluvio. La paloma que Noé había enviado trajo al arca una ramita de ese árbol (Gn. 8:11). Bosquecillos de olivos fueron parte del botín que se prometió a los israelitas en Canaán (Dt. 6:11). Se les ordenó dejar algunos de sus frutos en los árboles durante la cosecha para que los recogieran los pobres (24:20). Si el pueblo olvidaba a Dios, sus olivares dejarían de producir o dejarían caer sus frutos (Dt. 28:40; Hab. 3:17). En las Escrituras se habla de los olivares con frecuencia (Ex. 23:11; Jos. 24:13; Jue. 15:5; 1 S. 8:14).


Pablo usa el injerto en los olivos como una ilustración de cómo los gentiles convertidos formaban parte del tronco judaico (Ro. 11:16-25).


Olivo silvestre


(heb. {êts shemen; gr. agriélaios).


"Árbol del aceite" sería la traducción literal de la expresión en Is. 41:19. Algunos creen que este árbol es el acebuche u oleastro de hojas angostas, o el olivo silvestre, un elegante árbol que tiene de 4,5 a 6 m de altura, común en toda Palestina excepto en el valle del Jordán. Su madera es dura y de grano fino; sus hojas, pequeñas y alargadas, azuladas por encima y plateadas por debajo; sus flores, pequeñas y fragantes. El aceite de su fruto no es tan útil como el de las aceitunas. La madera del {êts shemen es apropiada para esculturas y fue usada en el templo de Salomón para las puertas, los parantes o las jambas de las puertas y los 2 querubines (1 R. 6:23, 31-33). Sus ramas se usaban con las de otros árboles para la construcción de rústicas cabañas para la fiesta de los Tabernáculos (Neh. 8:15). En base a este árbol Pablo creó una alegoría sobre los gentiles y los judíos (Ro. 11:17-24).


Bib.: PB 97, 98.


Olmo


(heb. zêlâh).


Término que aparece sólo una vez (Os. 4:13), pero la clase de árbol que la palabra hebrea designa es incierta. Se ha sugerido que puede ser el terebinto,* una especie que produce trementina, o la encina.* El olmo moderno es un árbol grande de amplia copa, el Ulmus campestris, pero evidentemente no es el que está en discusión, porque no crece en Palestina.


Olla.



Traducción de varias palabras hebreas, la más común de las cuales es sîr, que designa un recipiente de barro cocido o metal, de boca ancha (Ex. 16:3; 2 R. 4:38; Mi. 3:3). Las ollas se usaban para hervir carne (2 Cr. 35:13), preparar un caldo (Jue. 6:19) y cocinar otros alimentos. La "olla" de 1 S. 2:14 (heb. dûd) es una vasija profunda, de base redonda y con asa, de barro cocido o de metal; tiene cierta semejanza con una canasta. En las excavaciones palestinas se han encontrado muchas de ellas, generalmente rotas. Véase Caldero.


Omar


(heb. 'Ômâr, "el que habla" o "elocuente [locuaz]").


Nieto de Esaú, por medio de Elifaz, y jefe de uno de los clanes edomitas (Gn. 36:11, 15; 1 Cr. 1:36).


Omega.



Véase Alfa y Omega.


Omri


(heb. {Omrî, "el adorador", "discípulo de Yahweh" o "atado"; Piedra Moabita, {mry; cun. Humri y Humria).



1.


Sexto rey del reino norteño de Israel (c 885-c 874 a.C.) y fundador de una poderosa dinastía que reinó unos 44 años (c 885-841 a.C.), 1/5 de la duración del reino. Antes de ser rey, Omri era comandante del ejército de Ela. Estaba luchando contra los filisteos en Gibetón cuando Zimri -un oficial de los carros del rey- asesinó a Ela y usurpó el trono. Cuando esta noticia llegó al ejército, inmediatamente proclamaron rey a Omri y marcharon contra Zimri en Tirsa, la capital. Este reconoció que no podría mantenerse el trono contra las fuerzas de Omri y se suicidó: su reinado fue de sólo 7 días (1 R. 16: 8-10, 15-20). Sin embargo, el nuevo rey tuvo que luchar más de 4 años contra Tibni,* otro pretendiente al trono que tenía muchos seguidores, antes de gobernar como único soberano. El reinado de Omri fue de gran importancia política. Mudó su capital a Samaria* (1 R. 16:24), una ubicación de mayor importancia estratégica que Tirsa. Al escoger un lugar totalmente deshabitado, que no tenía historia ni tradición, Omri reveló gran sabiduría política e hizo por Israel lo que David había hecho 858 por Judá al elegir a Jerusalén. Subyugó a Moab, como lo atestigua la Piedra Moabita* del rey Mesa (fig 359). La inscripción dice, en parte: "Omri, rey de Israel, había oprimido a Moab durante muchos días, porque Quemos estaba enojado con su tierra... Y Omri había ocupado la tierra de Medeba, e (Israel) vivió en ella sus días y en la mitad de los días de su hijo, 40 años". Que la conquista de Moab fue una empresa fructífera se ve por el tributo que Moab pagó a su hijo Acab. Ascendió, probablemente cada año, a 100.000 corderos y la lana de 100.000 carneros (2 R. 3:4). Con sus vecinos fenicios, Omri estableció relaciones cordiales y coronó esas relaciones con el casamiento de su hijo Acab con Jezabel, la hija de Et-baal, rey de Tiro ("rey de los sidonios" en 1 R. 16:31), de acuerdo con la costumbre de la época. El resultado de esta alianza con los fenicios fue la introducción del culto de Baal y Asera en Israel hasta niveles desconocidos (vs 32, 33).


No se sabe mucho de las relaciones de Omri con los sitios de Damasco, excepto que otorgó concesiones económicas a Damasco y permitió que mercaderes sirios tuviera bazares en Samaria (1 R. 20:34). Tampoco se sabe si eso fue un acuerdo puramente económico o una concesión después de una derrota militar. No hay evidencias de choques con los asirios, pero los siguientes 150 años de los registros de éstos se refieren a Israel como a la "tierra de Omri", o "la casa de Omri". Aun llaman a Jehú, el exterminador de su dinastía, un "hijo de Omri". Su personalidad, su éxito político, o sus empresas comerciales parecen haberle ganado cierta fama ante los ojos de sus contemporáneos y de generaciones posteriores. En vista de ello, debe ser considerado como uno de los reyes más notables de Israel, aunque la Biblia sólo le dedica poco espacio, notando que "hizo lo malo ante los ojos de Jehová", aún "peor que todos los que habían reinado antes de él" (1 R. 16:25; fig 445).



2.


Benjamita de la familia de Bequer (1 Cr. 7:8).



3.


Descendiente de Judá de la familia de Fares (1 Cr. 9:4).



4.


Hijo de Micael y oficial jefe de la tribu de Isacar en tiempos de David (1 Cr. 27:18 ).


On


(heb. zÔn [como un nombre heb.: "poder (fortaleza, habilidad)]"; [como el de una ciudad egip.: "sol", una transliteración del egip. zIwnw; fen. zn; cun. Ûnu o Ânu).



1.


Ciudad en Egipto llamada Heliópolis por los griegos, el centro de la adoración al Sol en el Bajo Egipto. Las pocas ruinas que quedan y un obelisco en pie se encuentran ahora en el-Matarîyeh, a unos 9,5 km. al norte de El Cairo, junto a la moderna Heliópolis. La ciudad tuvo su mayor importancia durante el Reino Antiguo, antes que Ra, el dios Sol egipcio original se conectara con Amón, del Alto Egipto, la deidad de la ciudad de Tebas. Un gran templo en On estaba dedicado a Ra. Y muchos obeliscos, levantado, por pares, servían como símbolos de los rayos del Sol. Sólo uno de ellos, el de Sesostris I (1971-1928 a.C), se ha conservado y todavía está en pie, con sus 21 m de altura, en su lugar original (fig 387). La Biblia menciona a la ciudad en relación con la historia de José, cuya esposa Asenat era la hija del (sumo) sacerdote de On (Gn. 41:45, 50; 46:20).


Jeremías la nombra con una designación traducida, Bet-semes, "casa [templo] del Sol" (Jer. 43:13). Mapa V, B-3.


387. Único obelisco en pie del templo dedicado al sol en On (Heliópolis), Egipto.


En Ez. 30:17 (BJ), los masoretas añadieron vocales a las consonantes del nombre hebreo para que se leyera zÂwen "maldad", probablemente por causa de la naturaleza idólatra de la ciudad Y su culto. No es seguro si Isaías se refiere a ella en la frase traducida "ciudad de destrucción" o "Herez" (Is. 19:1-8. DHH). Si la palabra vertida como "destrucción". heres, se modifica para decir. jeres (las letras hyj son muy similares en hebreo postexílico), entonces la frase significa "ciudad del Sol", y ello sería una alusión a On. En tiempos de Herodoto (s V a.C.) tenía una floreciente escuela 859 y templos médicos, y los sacerdotes de On eran muy respetados por los griegos. Estrabón (s I a.C.), sin embargo, afirma que ya no estaba habitada en su tiempo.


Bib.: Herodoto ii.3.



2.


Rubenita que se unió a la rebelión de Coré contra Moisés (Nm. 16:1).


Onam


(heb. zÔnâm, "fuerte [fuerza]" o "rico").



1.


Horeo, hijo de Sobal (Gn. 36:23; 1 Cr. 1:40).



2.


Descendiente de Judá de la familia de Jerameel (1 Cr. 2:26, 28).


Onán


(heb. zÔnân, "fuerte [fuerza]" o "rico").


Hijo de Judá y Súa, su mujer cananea. Cuando murió su hermano Er sin dejar hijos, en armonía con la costumbre de entonces era su deber casarse con Tamar, su cuñada viuda. Pero rehusó cumplirlo, actuó temerariamente y Dios lo hizo morir sin dejar heredero (Gen. 38:2-10; 46:12).


Once, Los


(gr. tóis héndeka).


Expresión que se refiere a los discípulos después de la apostasía y el suicidio de Judas (Lc. 24:9, 33; Hch. 2:14). En Jn. 20:24 y 1 Co. 15:5 todavía se los llama "los doce", aún cuando la vacante creada por Judas no había sido llenada.


Onesíforo


(gr. On'síforos, "quien lleva [trae] ganancia [provecho]"; a menudo se encuentra en inscripciones).


Cristiano, aparentemente de Efeso, que fue de gran ayuda a Pablo durante su ministerio allí. En una visita a Roma, no tuvo temor de visitarlo en la prisión, aunque afrontaba el riesgo de aparecer implicado en las acusaciones contra el apóstol (2 Ti. 1:16 -18). El hecho de que enviara saludos a"la casa de Onesíforo" y orase por ellos (1:16-18; 4:19) ha sido interpretado como un indicio de que Onesíforo ya había muerto cuando Pablo escribió su última carta.


Onésimo


(gr. Onesimos, "útil [provechoso]", significado que Pablo usó en un juego de palabras [Flm. 11]; aparece con frecuencia en los registros antiguos, especialmente como nombre de esclavos).


Esclavo de Filemón,* un cristiano de Colosas. Había huido de su amo, probablemente con cosas de su dueño (vs 16, 18, 19), pero se encontró con el apóstol en Roma y se convirtió al cristianismo. Pablo lo envió de regreso a su amo con una carta de recomendación. escrita de su puño y letra, pidiendo que Filemón recibiera al esclavo, que una vez le había sido inútil, como un hermano (vs 10-19). Onésimo aparentemente viajó con Tíquico, el portador de la epístola a los Colosenses (Col. 4:7-9).


Onice


(heb. shôham; gr. sardónux).


El ónice u ónix de nuestros días es una forma de calcedonia, relacionada con el ágata, aunque de bandas de color diferente. Sin embargo, la piedra preciosa o semipreciosa llamada shôham no se puede identificar con certeza. Algunos creen que se trata de la cornalina o el sardio. Shôham se encontraba en la tierra antediluviana de Havila (Gn. 2:12) y en el Edén (Ez. 28:13). Era la 2ª gema de la 4ª hilera del pectoral del sumo sacerdote (Ex. 28:20; 39:13,); en 2 de estas piedras, fijadas a los hombros de su efod, estaban grabados los nombres de las 12 tribus de Israel (28:9-12). Job observa que la sabiduría y el entendimiento es de más valor que una gema como esta (Job 28:16). La traducción de la palabra griega se refiere a una variedad de piedra preciosa cuya identidad no es segura. Era el 5º fundamento de la Nueva Jerusalén que vio Juan (Ap. 21:20).


Ono


(heb. zÔnô, "vigoroso [fuerte]" o "rico"; en registros egip. del tiempo de Tutmosis III, zInw).


Ciudad cananea en el territorio de Benjamín (1 Cr. 8:12). Descendientes de estos habitantes preexílicos regresaron de Babilonia con Zorobabel (Esd. 2:33; Neh. 7:37; 11:35). El "campo de Ono" fue elegido por los enemigos de Nehemías para encontrarse con él (Neh. 6:2). Ha sido identificada con Kefr zAn~, a unos 18,5 km al este sudeste de Jope, y a unos 13 km al nornoroeste de Lida. Mapa VI, D-2.


Oración


(heb. tefillâh, "oración", "salmo de alabanza"; gr. generalmente dé'sis, "súplica", "oración"; proseuje, "oración", "intercesión"; etc.).


Comunión con Dios que consiste generalmente en alabanza, gratitud y/o súplica. La oración presupone la fe de que Dios existe, oye, se interesa y "es galardonador de los que le buscan" (He. 11:6). Supone que existe una relación correcta entre el suplicante y su Creador, o que debe restaurarse dicha relación. Idealmente, la oración es una expresión del alma hacia Dios que manifiesta amor y aprecio, el deseo de la conducción divina, la confesión del pecado o pedidos específicos. Su propósito no es tanto producir un cambio en el Señor como en el suplicante, y condicionar su mente y su vida para que Dios pueda realizar su voluntad de bien en él y por él. Déesis usualmente indica una oración que pide un beneficio especial (Lc. 1:13; Ro. 10:1; Fil. 1:19; etc.), mientras proseuje es la oración con sentido más general (Mt. 21:13; Lc. 6:12; Hch, 1:14; Ef.1:16; 1 P. 3:7; etc.). La fe es un ingrediente esencial de la oración (Mt. 21:21, 22).


Mediante las parábolas del amigo que llamó a medianoche (Lc. 11:5-13) y la del juez injusto (18:1-8), nuestro Señor 860 enfatiza la importancia de la persistencia, la perseverancia y el fervor en la oración. Las relaciones correctas en el hogar son importantes para que las "oraciones no tengan estorbo" (1 P. 3:7). Un espíritu perdonador es esencial para el perdón de los propios pecados (Mt. 6:14, 15). La humildad también es un ingrediente esencial (Lc. 18:10, 11). La oración ha de ser ofrecida a Dios en el nombre de Cristo (Jn. 14:13, 14). Las motivadas por el egoísmo no pueden ser contestadas (Stg. 4:3), y Dios no escucha las oraciones de los que deliberadamente le desobedecen, o que tienen el propósito de desobedecerlo (Pr. 15:29; 28:9). En vista de que la oración refleja la conciencia de la necesidad y la fe en el poder de Dios de suplir lo que hace falta, él a menudo hace por nosotros, como resultado de ella, lo que de otro modo no haría. Algunas personas "no tienen" porque "no piden" (Stg. 4:2).


La oración debe ser sencilla y no ostentosa (Mt. 6:5, 7). Para que sea respondida es esencial que el pedido esté en armonía con la voluntad de Dios. El suplicante debería orar según el ejemplo de Cristo: "Pero no sea como yo quiero, sino como tú" (26:39). "Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye" (1 Jn. 5:14). Demasiado a menudo "qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles" (Ro. 8:26). Se deben ofrecer oraciones especiales por los enfermos (Stg. 5:14, 15), con sinceridad de corazón, con la fe sencilla de que, en su propio tiempo y manera, Dios proveerá lo que sea mejor. Así, él puede atender nuestro pedido o negarlo; y puede proveer algo mejor o hacernos esperar la respuesta hasta una mejor ocasión.


Como el título lo sugiere, varios salmos constituyen oraciones (Sal. 17; 86; 90; 102; etc.). En la oración intercesora de Cristo, en la noche de su traición (Jn. 17), oró por la unidad de los discípulos y porque tuvieran fuerzas para vivir en el mundo sin ser influidos por él (vs 15, 22). La más conocida es la oración modelo que Cristo enseñó a sus discípulos: el Padrenuestro.


Aunque es breve, abarca las necesidades y aspiraciones básicas del creyente devoto (Mt. 6:9-13; Lc. 11:2-4).


Oráculo.



Comunicación de Dios, especialmente (aunque no siempre) en respuesta a un pedido específico de conducción; también se incluyen varias comunicaciones transmitidas mediante visiones, sueños, mensajes profetices, Urim y Tumim, etc. También se usa este vocablo para las comunicaciones de Dios realizadas a veces desde el lugar santísimo del templo.


El vocablo, que en la RVR sólo aparece 2 veces (Pr. 16:10; Zac. 10:2), es traducción del: 1. Heb. dâbâr, literalmente "palabra", y aparece mayormente como "palabra", "dicho", "asunto" (2 S. 16:23; Zac. 10:2; etc.). 2. Heb. debîr, el lugar santísimo del templo (1 R. 6:5, 16, 19-23, Sal 28:2; etc.). Algunos objetan la traducción "oráculo" para debîr por las implicancias de equiparar lo más sagrado del santuario hebreo con el lugar donde se originaban los oráculos en los idolátricos templos paganos. 3. Heb, massâ', "declaración profética" (2 R. 9:25; 2 Cr. 24:27; Is. 13: 1; cte.). 4. Heb. ne'um , "declaración" o "comunicación" dada divinamente (Nm. 24:3, 4; 2 S. 23:1). 5. Heb. nâgad, "informar", "dar oráculos" (Os. 4:12). 6. Heb. qesem (Pr. 16:10, BJ), donde da la idea de una decisión o sentencia de origen divino. 7. Gr. lóguion, "dicho" o "declaración" (Hch. 7:38; Ro. 3:2).


Orador.



Término que aparece en la frase "el hábil orador" (Is. 3:3). Sin embargo, la frase hebrea (nebón lajâsh) significa "el que es experto en encantamientos mágicos". En Hch. 24:1, "orador" es traducción del gr. rhetÇr (cf "retórica"), "vocero", "abogado", y significa una persona diestra para hablar en público, que comprende la terminología forense y los procedimientos apropiados en las cortes romanas, y que puede presentar discursos legales y oficiales en favor de otros.


Ordenanza.



Véase Ley.


Oreb


(heb. {Ôrêb, "cuervo").



1.


Príncipe madianita capturado y muerto por los efraimitas, que lo persiguieron bajo el mando de Gedeón y le cortaron la retirada en el valle del Jordán (Jue. 7:25, 8:3; cf Sal. 83:11).



2.


Peña o roca en el valle del Jordán, llamada así después que el príncipe madianita Oreb fuera muerto en el lugar (Jue. 7:25; Is. 10:26); no identificada.


Orén


(heb. zÔren, "laurel" o "pino [fresno]").


Tercer hijo de Jerameel, de la tribu de Judá (1 Cr. 2:25).


Orfa


(heb. zOrpâh, "testarudo", "cuello [crin]" o "cervato").


Cuñada moabita de Rut. Cuando Noemí, la suegra viuda de Orfa regresó a Judá, le persuadió que permaneciera en Moab (Rt. 1:4, 11-19).


Orgullo


(heb. gâzôn; gr. huper'fanía).


Estima propia exagerada que ciega a su poseedor a las debilidades y peligros, y pavimenta el camino a su humillación y destrucción (Pr. 11:2; 16:18; 29:23; etc.). Es una de las actitudes que más odia Dios (Pr. 8:13). El orgullo arrogante 861 contribuyó a la caída de las naciones de la antigüedad (Is. 10:12; 33:19; Jer. 13:9; etc.).


Orientales.



Véase Hijos del Oriente.


Oriente.



Véase Este.


Oriente, Hijos del.



Véase Hijos del Oriente.


Orín


(heb. jelzâh, gr. brosis, "comida", "orín", "herrumbre"; iós, "moho", "herrumbre").


Capa superficial o pátina que aparece sobre las superficies metálicas que se oxidan o se desgastan por acción de los factores climáticos; símbolo de pérdida y degradación. Ezequiel comparó a Jerusalén con una olla cuya "herrumbre" está dentro de ella (Ez. 24:6, 11-13). Jesús advirtió que el orín o herrumbre atacaría las cosas de valor de quienes permiten que el mundo sea el lugar donde almacenan sus tesoros en la tierra, pero que los depositados en el cielo no sufrirán corrupción (Mt. 6:19, 20). Santiago predijo que la riqueza de los avaros se desintegraría por efecto del "moho" u orín (Stg. 5:3).


Orión


(heb. kesîl, "el insolente", "necio", "tonto", "fuerte").


Constelación brillante del ciclo de verano (hemisferio sur; Job 9:9; 38:31; Am. 5:8). En Is. 13:10 (BJ) kesîl ha sido traducida "luceros" (RVR); en los Tárgumes y la Peshita (versión Siríaca) por "gigante". En la antigua mitología, Orión era un hombre de gran estatura y fuerza, a menudo representado como un herrero o un cazador, que fue muerto por la diosa Diana y puesto en el cielo como la constelación de ese nombre. Aparece en el cielo con el pie izquierdo un poco levantado por encima del pie derecho. Como defensa, tiene en su mano izquierda un escudo, mientras en su mano derecha, levantada por sobre su cabeza, sostiene un garrote.


Está en posición de defenderse de un ataque de Tauro, la vecina constelación del Toro, listo para darle al animal un golpe en la cabeza. La "estrella" central en la espada que cuelga de su cinturón es la gran nebulosa de Orión, compuesta por una nube de gases y polvo interestelar, iluminada por estrellas vecinas.


388. Las constelaciones de Orión (El Cazador) y Tauro (El Toro). En este último estan las Pléyades.




Orla.



En el AT es traducción del heb. shûl, que significa el borde, la orilla o la parte inferior de una vestidura, aplicado a la ropa que vestía el sumo sacerdote (Ex. 28:33, 34; 39:24-26). En el NT se utiliza el gr. kráspedon para indicar el "borde" de la vestidura de Cristo, el que los enfermos tocaban con fe y eran sanados (Mt. 9:20, BJ; 14:36, BJ). Véase Franja.


Ornamento.



Artículo de adorno. usualmente considerado como decorativo y a veces útil, que se tenía en la casa. el templo, etc., o se llevaba sobre la ropa o el cuerpo. Isaías se refiere en detalle a los ornamentos o adornos de las mujeres de Israel como indicadores de su carácter orgulloso, soberbio y sin espiritualidad (Is. 3:16-24). La costumbre entre los hebreos tenía su contrapartida (y tal vez su origen) entre los egipcios, los madianitas, los sirios, etc. (cf Ex. 3:22; 11:2; Jue. 8:26). Ornamentos comunes incluían aros,* brazaletes,*pendientes* para la nariz, anillos,* collares, ajorcas,* etc. (Gn. 24:22, 47; Ex. 35:22; Jue. 8:24; Cnt. 4:9; Is. 3:18 21; Lc. 15:22; etc.). El brazalete o la argolla que llevaba Saúl indicaría su investidura de rey (2 S. 1:10; en las figs 193 y 418 se ven joyas reales asirias). Quitarse los ornamentos era indicio de duelo y de reforma (Gn. 35:4; Ex. 33:6). Pablo y Pedro aconsejaron a los cristianos que reemplazaran el adorno exterior por el interior de un buen carácter y buenas obras, algo mucho más valioso (1 Ti. 2:9, 10; 1 P. 3:3-5).


Las joyas, en general, no se refieren primariamente a las piedras preciosas como tales, sino sencillamente a alguna clase de adorno personal hecho con metales valiosos, como oro o plata (Ex. 3:22; 11:2; etc.). En el NT no se usan estos términos, pero se los reemplaza con "adornos de oro, piedras preciosas y de perlas" (Ap. 17:4; 18:12, 16). Los monumentos muestran numerosas variedades de joya para adorno personal. A pesar de los ladrones de tumbas a través de los siglos, las excavaciones arqueológicas han descubierto una gran riqueza en joyas, muchas de las cuales demuestran una artesanía muy cuidadosa y elaborada de estos metales preciosos (figs 20,92, 97). Véase Piedras preciosas. 862


Ornán


(heb. zOrnân, zOrnâh, "activo", "fuerte [héroe]").


Otro nombre para Arauna* (1 Cr.21:15-28; 2 Cr. 3:1).


Oro


(heb. generalmente zâhâb y jârûts; también heb. ketem ["oro" de Ofir], pâz ["oro" fundido o depurado, refinado en el crisol], zâhâb sâgûr [o Segôr, "oro" macizo, trabajado al martillo] y betser ["oro" en estado nativo impuro]; aram. dehab; gr. jrusós y jrusíon).


Metal ampliamente distribuido, apreciado por sus usos ornamentales. Fue uno de los metales conocidos desde muy antiguo en Egipto y se usó aun para ataúdes reales. Antes del diluvio era abundante en Havila (Gn. 2:11,12), y pronto después del diluvio el metal fue popular para joyas y adornos (Gn. 24:53; Ex.3:22; 2 Cr. 21:3; etc.). Centros mineros de extracción de oro eran Sabá (Sal. 72:15; cf 1 R.10:2), Ofir (1 R. 10:11; 1 Cr. 29:4; Job 28:16; Is. 13:12) y quizás Arabia (2 Cr. 9:14). Tanto en el tabernáculo como en el templo se usó el oro en forma abundante para recubrir las paredes de madera y los muebles, y para la fabricación de utensilios (Ex. 25:10, 11, 31, 38; 1 R. 6; véase la fig 521). Este metal precioso simbolizaba un valor grande (Pr. 25:12; Lm. 4:2; Ap. 3:18).


Ryckmans ha señalado que la antigua palabra árabe dhb, afín al heb. zâhâb, significa no sólo "oro" sino también "perfume", y es posible que en algunos textos, especialmente los que mencionan zâhâb de Havila y Sabá, la palabra se refiera a perfumes y no al oro.


Bib.: G. Ryckmans, RB 58 (1951):372-376; JEOL14 (1955-1956):81.


Ortiga


(heb. jârûl y qimmôsh).


La verdadera ortiga (género Urtica, de la cual crecen 4 especies en Palestina) puede ser una de estas palabras hebreas. Todas las variedades se caracterizan por su capacidad de crecer espontáneamente en los campos descuidados y alrededor de los edificios abandonados (se dice que la ortiga romana -Urtica pilulifera- tiene "espinas" especialmente fuertes). Algunos identifican jârûl con Lathyrus ochrus, y consideran que qimmôsh es un término que indica maleza en general. En todas las Escrituras estas plantas acompañan a la pobreza (Job 30:3, 7), la pereza (Pr. 24:31) y la desolación (Is. 34:13; Os. 9:6; Sof. 2:9). Véase Espinos y Cardos.


Oruga.



Véase Langosta 5.


Osaías


(heb. Hôsha{ayâh, "Yahweh salva [ha salvado]", también aparece en la inscripción de un antiguo sello heb.).



1.


Judío destacado que ayudó en la dedicación del muro de Jerusalén en tiempos de Nehemías (Neh. 12:32).



2.


Padre de Jezanías y de Azarías (Jer. 42:1; 43:2).


Osculo.



Véase Beso.


Oscuro.



Color mencionado en Gn. 30:32, 33, 35, 40 para describir cierto "ganado" de Labán. Sin embargo, la palabra hebrea así vertida (jûm) es de significado incierto. Algunos eruditos sugieren traducirla "(animal) en celo". Otra característica de estos animales era su condición de "listados" (heb. nâqôd); pero dado que el vocablo original también es de significado dudoso, algunos han propuesto: "teniendo una cola retorcida" (vs. 35, 39, 40; etc.).


Oseas


(heb. Hôshêa{, probablemente una forma apocopada de Hôsha{yâh, "Yahweh salva", "Salvador" o "salvación [liberación]"; el nombre aparece en antiguos sellos heb.; gr. HÇsee).



1.


Nombre original del hijo de Nun que fue cambiado por el de Josué* (Nm. 13:8, 16; Dt. 32:44).



2.


Vigésimo (si se cuenta a Tibni) y último rey del reino norteño de Israel (732-722 a.C.). Con el probable consentimiento de Tiglat-pileser III de Asiria, Oseas mató a Peka y usurpó el trono. Cuando Salmanasar V, el sucesor de Tiglat-pileser, apareció en Palestina, Oseas le pagó tributo y fue confirmado en su cargo. Más tarde, sin embargo, hizo una alianza con Egipto y se apartó de Asiria; como resultado, Salmanasar marchó contra Israel y sitió Samaria, tomándola después de 3 años. Esto ocurrió probablemente en el último año de su vida, aunque Sargón II, su sucesor, afirma haber capturado la ciudad. Oseas fue tomado cautivo y encarcelado (2 R. 15:30; 17:1-6).



3.


Príncipe de Efraín en tiempos de David (1 Cr. 27:20).



4.


Hombre que puso su sello en el pacto de Nehemías (Neh.10:23).



5.


Ultimo profeta cuyo ministerio se dedicó exclusivamente al reino norteño de Israel; el 1º de los así llamados Profetas Menores. Su padre, Beeri,* fue presumiblemente miembro de una de las familias de una tribu no especificada del norte. Oseas presentó sus mensajes durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías (reyes de Judá), y de Jeroboam II (último rey fuerte del reino del norte; Os.1:1). Comenzó algunos años antes del 753 a.C., y siguió hasta algún tiempo después del 729 a.C.


Durante esos años fue testigo del colapso moral y político del reino del norte, y procuró sin éxito frenar el derrumbe hacia la apostasía y la desintegración nacional. Que 863 mencione sólo un rey de Israel (Jeroboam II), pero varios reyes de Judá que vivieron después de Jeroboam, sugeriría un ministerio posterior en el reino sureño.


Oseas, Libro de.



Primer libro de los Profetas Menores.



I. Autor.


El profeta Oseas. Véase Oseas 5.



II. Ambientación


La afirmación cronológica con la que comienza el libro indica que el ministerio de Oseas se extendió por lo menos durante 24 años, suponiendo que inició su labor en el 753 a.C. (último año del reinado de Jeroboam II) y la terminó en el 729 a.C. (1º año de Ezequías). Como Oseas no menciona la caída de Samaria (723/22 a.C.), se suele suponer que su servicio concluyó antes de ese trágico acontecimiento. Por un tiempo su ministerio fue contemporáneo con el de Amós (Am.1:1), Miqueas (Mi. 1:1) e Isaías (Is. 1:1). Aunque no aparece una afirmación explícita ligando el trabajo de Oseas con el reino norteño, Israel, la familiaridad con la que el profeta habla de diversas localidades de esa parte del reino nos sugiere que ejerció su ministerio profético mayormente allí (Os. 4:15; 5:1; 6:9-10; 9:15; 10:5, 8, 15; 12:11; 14:5-8). El camino de apostasía de Judá estaba menos recorrido que el de Israel (11:12; 12:2), y las referencias al primero son de tono más general y algo incidentales (5:14; 6:41 1 l;8:14; 10:11, 11:12).


El ministerio de Oseas cubre las décadas finales de la historia del reino del norte, y su mensaje constituyó el llamado final de Dios a las 10 tribus antes de la desintegración del reino y la cautividad permanente de la mayoría de sus habitantes por los asirios. Comenzó su labor en algún momento del largo y exitoso reinado de Jeroboam II, cuando la nación se gozaba con el brillo de una prosperidad política y material temporaria y engañosa. El éxito de Jeroboam en extender la frontera norte del país hasta prácticamente los límites que tenía en tiempos de David y de Salomón, había iniciado una época de lujo sin precedentes, pero esto sólo sirvió para acentuar la declinación moral y espiritual que había comenzado 2 siglos antes con Jeroboam I, su 1º rey. La apostasía, señalada con frecuencia como "adulterio" y "prostitución" (1:2; 6:10, 9:1), había tomado la forma de la adoración a Baal* (2:8,13, 17; 9:10; 11:2; 13:1). El adulterio había llegado a ser una costumbre nacional (7:4). La prosperidad creciente había traído consigo el incremento del pecado y la corrupción (4:7; 9:9), y la gente seguía su perverso camino con un espíritu avaro (4:8).


La apostasía, basada en un rechazo deliberado de la voluntad revelada de Dios (v 6), era prácticamente universal (vs 16, 17; cf 6:7; 7:7, 13-16; 8: 1,14; 11:7), y la nación rehusaba las repetidas invitaciones del Señor de volver a él (5:4; 7:10). Los efectos degradantes de la idolatría se reflejaron inevitablemente en el tono moral de la sociedad, hasta que no hubo más "verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra", sino sólo "perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar" (4:1, 2). Lamentaba el profeta: "Homicidio tras homicidio se suceden" (v 2). Los líderes religiosos cometían los crímenes más bajos (6:9), y la monarquía se había manchado con sangre. Cuatro de sus últimos 5 reyes asesinaron a sus predecesores para tomar el trono (cf 7:7). Como nación, el pueblo de Israel había arado impiedad y cosecharía iniquidad (10:3). Estaba madura para su disolución, pero por piedad Dios prolongó su día de gracia por unos pocos años más hasta que los asirios terminaran con su existencia nacional.



III. Tema


El tema dominante del libro es el infinito amor y la paciente misericordia divina. El cuidado de Dios por su pueblo, comparado con el afecto solícito de un esposo fiel por una esposa desleal, está representado en el trágico relato personal de Os. 1-3. El profeta recibe la orden de tomar "una mujer fornicaria, e hijos de fornicación" (1:2). Gomer, la esposa de Oseas, pronto demuestra ser infiel (2:2-5) y tiene varios hijos ilegítimos (1:6, 9; 2:4, 5). Su amor por su esposa infiel sigue firme, y busca por todos los medios recuperar su afecto (2:2-9, 14, 15) pero sin resultado. Con el transcurso del tiempo, la encuentra en un mercado de esclavos y la compra (cp 3).


Las opiniones están divididas acerca de si en el relato aparece más de una mujer, si la narración cuenta una experiencia vivida, o si se la debe considerar una alegoría o un sueño. Los que niegan que se trata de un caso real afirman que Dios no autorizaría el casamiento de un profeta con una mujer adúltera, mientras que quienes lo consideran un informe de lo sucedido a Oseas sostienen que Gomer no lo era cuando se casó (1:2).


De cualquier modo, la apostasía nacional está retratada en todo su realismo en el caso deOseas (1:10,11; 2:16-23).


El corazón quebrantado de Oseas por causa de su mujer descarriada encuentra su contrapartida en el esquema literario del mensaje de Dios a Israel en Os. 4-14. No hay un desarrollo lógico de un tema, sino una alternancia apasionada entre pasajes de lamentos por el 864 descarrío de Israel y llamados de apelación para que regrese a Dios. Las apelaciones apasionadas del profeta a Gomer se equiparan con las de Dios a Israel; las frases se suceden abruptamente y a veces hasta en forma incoherente, como los sollozos de un corazón quebrantado. Como Jeremías, un siglo más tarde, Oseas se lamenta por su pueblo por el mal camino que ha escogido seguir y por la triste suerte que le espera. El libro está repleto de vívidas ilustraciones tomadas de la naturaleza y de la vida diaria: una novilla descarriada (4:16); las lluvias temprana y tardía (6:3); el horno calentado en exceso (7:4-7); una tortilla no dada vuelta, tal vez quemada de un lado y cruda del otro (v 8); un anciano que vive como un joven desenfrenado (v 9); un asno montés en celo (8:9); una viña sin frutos (10:1); y muchas otras.



IV. Contenido


Aunque el libro de Oseas no se presta fácilmente a un análisis lógico, es evidente esta línea de pensamiento: En los 3 primeros capítulos cuenta su experiencia personal con Gomer, mientras que en los cps 4-14 se dirige a Israel como si fuera la esposa infiel de Dios. En el cp 4 Jehová tiene una contienda "con los moradores de la tierra" (vs 1), y en el cp 5 se dirige a los líderes religiosos advirtiéndoles del juicio inminente (vs 1, 15). En los cps 6 y 7 el profeta extiende a Israel la invitación de volver a Dios, pero luego muestra cómo los llamados anteriores a regresar sólo terminaron en la traición de Israel o, en el mejor de los casos, en una débil reforma (6:4, 7; 7:8, 11, 16). Los cps 8 y 9 anuncian la cautividad que está a las puertas como castigo por la apostasía (8:1, 7, 8; 9:3, 7, 15, 17).


En los cps 10-13 se bosquejan las razones de la terrible suerte que está a punto de caer sobre la nación: Dios repasa lo que hizo por su pueblo y lo acusa de ser una "viña, que da abundante fruto para sí misma" (10:1).


Esparcidos entre las acusaciones hay tiernos llamados para que regresen (10:12; 11:8, 9; 12:6; 13:9, 10). El cp 14 constituye la invitación final de Dios a volver a él. La promesa: "Los amaré de pura gracia" y "sanaré su rebelión" (v 4; véase CBA 4:909-911).


Oso/a


(heb. dôb; aram. dob [tal vez del verbo dâbab, "andar lentamente"]; gr. árktos).


El animal bíblico de ese nombre es el de pelaje un poco más claro que el europeo; ahora sólo se lo encuentran en las áreas boscosas del Líbano y el Antilíbano. Estaba muy extendido por toda la tierra de Palestina. Por ejemplo, se lo ha encontrado cerca de Belén (1 S. 17:34) y cerca de Betel (2 R. 2:24). Aunque viven mayormente de frutas e insectos, a veces comen carne y pueden ser peligrosos para el hombre si están asustados o si les roban los cachorros (2 S. 17:8; Pr, 17:12; Os. 13:8; Am. 5:19).


Otni


(heb. {Othnî, "Yahweh es fuerza [poderoso]"; una forma abreviada de {Othnî'êl, Otoniel).


Levita portero designado por David (1 Cr. 26:7).


Otoniel


(heb. {Othnî'êl, tal vez "el león [poderoso] de Yahweh" o "Yahweh es mi fuerza").


Hijo de Cenez y hermano menor o sobrino de Caleb (Jos. 15:17; Jue. 1:13; 1 Cr. 4:13). Se distinguió por capturar el pueblo de Debir (o Quiriat-sefer) en Judá de manos de los cananeos. Como recompensa recibió a Acsa, la hija de Caleb, que había sido prometida a quien conquistara esa ciudad (Jos. 15:15-17; Jue.1:11-13). Su valor fue demostrado una vez más cuando derrotó a Cusan-risataim, rey de Mesopotamia, quien había oprimido a los israelitas durante 8 años. Su victoria produjo 40 años de paz en el país; fue el 1º de los jueces (Jue. 3:8-11).


Oveja


(heb. râjêl, sêh y tsô'n; gr. próbaton y probátion).


La oveja más común en Palestina difiere de la de los países nórdicos por sus orejas colgantes y su cola ancha y gruesa, y porque pesa de 5 a 7 kg y llega hasta los 9 kg o más. Las hembras no tienen cuernos. La cola gruesa (heb. zalyâh) es considerada un bocado especial por los árabes.


Las leyes de los sacrificios especificaban que debía ser quemada (Lv. 3:9; 7:3; 8:25; 9:19). La lana es generalmente blanca (Sal. 147:16; Is. 1:18; Dn. 7:9), pero la de algunas ovejas es negra o pardo oscura (Gn. 30:32, 33), y se usaba para hacer ropa (Job 31:19, 20). Tanto los carneros como las ovejas eran animales de sacrificio (Ex. 29:3; Lv. 4:32; 5:6; 8:18; etc.). El tiempo de la esquila se consideraba de alegre fiesta (véase Ga. 38:12; 1 S. 25:4-8). Las ovejas eran tenidas por animales tímidos, tontos, indefensos, pacientes en el sufrimiento (Sal. 119:176; Is. 53:6, 7; Jer. 11:19; Mt. 9:36).


El pueblo de Dios es con frecuencia comparado con las ovejas (Sal. 78:52; 95:7; Mt. 10:6, 16; Jn. 10:1-6; 1 P. 2:25; etc.). Véanse Cordero/a; Ganado (II).


Overo.



Traducción del heb. bârôd, "manchado" (Gn. 31:10, 12, "abigarrado"; Zac. 6:3, 6). La palabra está relacionada con el árabe 'arbad, "manchado".


Oxirrinco.



Importante ciudad durante los primeros siglos de la era cristiana, ahora llamada Behnesa. Está a unos 175 km al sur de El Cairo, en línea recta sobre el Bahr Youssef. Durante el período preislámico, Oxirrinco era conocida como una ciudad de innumerables 865 monasterios y 12 iglesias. En el s V d.C con taba con 10.000 monjes y 12.000 monjas entre sus habitantes. El sitio es ahora un montón de ruinas informes. Sin embargo, en 1897 y los años siguientes, B. P. Grenfell y A. S. Hunt extrajeron de él enormes cantidades de documentos escritos sobre papiro en griego, copto y árabe, de los cuales hasta 1977 la Sociedad exploradora de Egipto, de Londres, había publicado 45 tomos bajo el título Oxyrhynchus Papyri (Papiros de Oxirrinco).


Entre ellos, algunos fragmentos que contienen "Dichos de Jesús" han llegado a ser un tanto famosos. Una de esas declaraciones apócrifas, atribuidas a Cristo, más tarde llegó a formar parte del Evangelio de Tomás, del que se descubrió un ejemplar entre los papiros de Nag Hamadí,* y que afirma que Jesús dijo: "A menos que os abstengáis del mundo no encontraréis el reino de Dios; y a menos que hagáis del sábado un verdadero sábado, no veréis al Padre".


Bib.: C. M. Cobern, The New Archeological Discoveries and Their Bearing
Upon the New Testament
[Los nuevos descubrimientos arqueológicos y su relación con el Nuevo Testamento] (Nueva York, 1929), pp 211-219.


Ozem


(heb. zÔtsem, "irascible" o "fuerza").



1.


Hijo de Isaí y hermano de David (1 Cr. 2:15).



2.


Cuarto hijo de Jerameel, de la tribu de Judá (1 Cr. 2:25).


Ozni


(heb. zOznî, "mi oreja" o "atento").


Fundador de una familia tribal en Gad cuyos descendientes son llamados oznitas* (Nm. 26:16). Aparentemente es el mismo al que en Gn. 46:16 se lo llama Ezbón. *


Oznitas


(heb. zoznî ).


Descendientes de Ozni* (Nm. 26:16). 866







P




Paarai


(heb. Pa{aray, tal vez "abierto").


Valiente de David (2 S. 23:35), aparentemente llamado Naarai en 1 Cr. 11:37.


Pabellón.



Palabra que aparece en Ez. 27:7, donde es la traducción del heb. mekassêk, "cubierta". El contexto sugiere que en este caso probablemente describe una tela extendida como protección del sol. En Jer. 43:10 se usa la palabra heb. shafrîrô, que da la idea de un dosel para protegerse del sol.


En el caso de Est. 1:6, la palabra "pabellón" ha sido añadida por los traductores, aunque el contexto sugiere la idea de una cubierta sobre un patio. Véase Bandera.


Pábilo.



En Is. 43:17 es traducción de la palabra heb. pishtâh, "lino", e indica precisamente un pábilo o mecha de lino* que se puede apagar fácilmente.


Tanto la referencia de Is. 42:3 (heb. pishtâh) como la de Mt. 12:20 (gr. línon) se refieren también a la mecha de lino que se usaban en las lámparas* antiguas.





















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