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sábado, 19 de febrero de 2011

Kir - Leca. DICCIONARIO BÍBLICO ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA








DICCIONARIO BÍBLICO ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA
 



Galeria de Francesco Lay Martínez



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FOTOGRAFÍAS RELIGIOSAS


Amen. Primera comunión de Claudia Elizabeth Juárez Gómez

Fotografías de tema religioso,

Eucaristía,
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por Francesco Lay Martínez

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Contenidos - Contents
EL DICCIONARIO BÍBLICO ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA




Kir - Leca


Kir


(heb. Qîr, "muro" [de fortaleza] o "ciudad [fortaleza]").



1.


Ciudad importante de Moab, mencionada en una construcción paralela con Ar (ls. 15:1). Algunos han pensado que Ar y Kir son diferentes nombres de la misma ciudad, pero esto no parece probable. Es más plausible que Kir sea Kir-hareset,* Véase Ar.



2.


Hogar original de los arameos (sirios), de acuerdo con el profeta Amós (Am. 9:7). Hacia Kir desterró Tiglat-pileser III a los habitantes de Damasco después de conquistar la ciudad en el 732 a.C. (2 R.16:9; Am. 1:5). Is. 22:6 menciona que el pueblo de Kir y los de Elam sirvieron en las fuerzas asirias contra Judá. No se ha encontrado mención alguna del lugar en los textos cuneiformes. Astour sugiere que Kir, "muro", es una traducción hebrea del nombre de la ciudad de Der, "muro" en acadio. Der era una ciudad importante al este del Tigris inferior, sobre el camino principal de Elam a Babilonia, ahora llamada Badrah. Durante el período neo-babilónico, Dêr fue la capital de la provincia de Gutium.


Bib.: M. C. Astour, IDBS 254.


Kir-hares


(heb. Qîr-jares y Qîr-jeres, "fortaleza de ladrillos").


Otro nombre para Kir-hareset* (Jer. 48:31, 36).


Kir-hareset


(heb. Qîr-jareseth y Qîr-jarâsheth, "fortaleza de ladrillos").


Ciudad fortificada de Moab, mencionada repetidas veces en las profecías relacionadas con ese país (ls. 16:7,11; Jer. 48:31, 6). En un momento, la ciudad fue sitiada por las fuerzas combinadas de Israel, Judá y Edom, pero no fue conquistada (2 R. 3:7; 9, 24, 25). Aparentemente a esta ciudad se refiere Isaías con el nombre de Kir* (ls. 15:1). De 2 R. 3:8, 21, 24, 25 es evidente que se encontraba cerca de la frontera sur de Moab. Se la ha identificado con la impresionante ciudad de el-Kerak, situada a 1.128 m s.n.m. sobre una colina de laderas abruptas, conectada con la meseta circundante sólo por el lado oriental. Los otros dan hacia profundas gargantas Kir-hareset dominaba el gran camino de caravanas de Arabia a Damasco. Los cruzados la ocuparon durante algún tiempo (fines del s XII d.C.); construyeron un sólido castillo en un extremo de ella y rodearon toda la ciudad con fortificaciones impresionantes. Túneles, probablemente construidos en tiempos romanos, conectaban la cumbre con los valles. Mapa VI, F-4.


296. La ciudad de el-Kerak, la bíblica Kir-hareset, sitio de la capital de los moabitas.


Kisleu o Kislev


(heb. Kislêw; nab. y pal. Kslwl; aram. Kslw; ac. Kislîmu).


Noveno mes* del año* religioso judío (Neh. 1:1, BJ: Zac. 7:1, BJ; "Quisleu", RVR). Corresponde al calendario judío postexílico, es de origen babilónico, comenzaba con la luna nueva de noviembre o diciembre y tenía 29 (en el año deficitario) o 30 días (en el año regular y completo).


Kub


(heb. Kûb).


Pueblo mencionado en Ez. 30:5 (BJ). Junto con Etiopía y otros países cayeron bajo la espada que hirió a Egipto. Su identidad es desconocida. La palabra no aparece en la RVR, que sigue el texto de la LXX, la Siriaca y la Vulgata y dice "Libia".


Kue


(heb. Qewêh y Qewê'; aram. Qwh; cun. Qu'e y Qâue).


País del cual Salomón importaba caballos (1 R. 10:28, BJ). Se lo identifica con Cilicia,* en el sudeste del Asia Menor. Los traductores de la RVR, que no reconocieron que el término hebreo (miqwêh) realmente significa "de Kue", lo tomaron como el nombre de un producto y lo tradujeron en forma conjetural como "lienzos". Véase Que en el Mapa XI, B-3/4. 691




L




LLaada


(heb. La {adâh, tal vez "orden" o "el que arregla").


Descendiente de Judá y antepasado de (los habitantes de) Maresa (1 Cr. 4:21).


Laadán


(heb. La{dân, quizás "orden" o opuesto en orden").



1.


Descendiente de Efraín y antepasado de Josué (1 Cr. 7:26).



2.


Jefe ancestral de una división de los levitas gersonitas (1 Cr. 23:7-9; 26:21).


Labán


(heb. Lâbân, "blanco").



1.


Hijo de Betuel y nieto de Nacor, el hermano de Abrahán. Vivió en Harán, Padanaram (Gn. 24:10,15-128:5,10; 29:4, 5). Cuando el siervo de Abrahán llegó a Harán y pidió que le dieran a Rebeca, la hermana de Labán, como esposa para Isaac, Labán y su padre Betuel consintieron, especialmente cuando vieron los espléndidos regalos enviados por Abrahán (24:28-31,50-60). Que se mencione a Labán antes que a su padre (v 50) puede indicar que había llegado a ser el jefe de la familia, posiblemente por incapacidad de su padre. Cuando Jacob se vio forzado a huir ante su hermano Esaú, encontró refugio en lo de su tío Labán, que poseía esclavos y grandes rebaños de ovejas y cabras (29:16, 24, 29; 31:36, 38). Allí se enamoró de Raquel, la menor de las 2 hijas de Labán, pero, como no tenía dote trabajo por 7 años como pastor de sus rebaños para obtenerla como esposa (29:15-20). Sin embargo, Labán lo engañó dándole primero a su hija mayor, Lea, y dándole también a Raquel con el compromiso de trabajar otros 7 años (vs 21-28). Después se quedó otros 6 años más con su tío, que le pagó sus servicios con ovejas y cabras (30:25-43).


Cuando éste y sus hijos se pusieron celosos por el rápido aumento de la riqueza de Jacob,este abandonó la casa de su suegro y huyó hacia Canaán con su familia y sus rebaños. Labán lo persiguió y lo alcanzó en el monte de Galaad (31:1-23). Tenía la intención de obligarlo a regresar a Padan-aram, pero Dios le prohibió incomodar a Jacob (v 24). En consecuencia, los 2 hombres hicieron un pacto de amistad y luego se separaron: Jacob hacia Canaán Y Labán hacia su casa en Harán (31:25-32: 1). Labán, por lo menos de labios, servía a Yahweh, el Dios de Abrahán (24:50; 30:27); aunque adoraba a otros dioses, puesto que tenía pequeños ídolos ("terafines"*) en su casa (31:30, 32-35; cf 35:4). También practicaba la adivinación, como lo indica el texto hebreo de 30:27 (DHH).



2.


Lugar en el desierto cerca del cual acampó Israel (Dt. 1:1); no identificado.


Labrador


(heb. generalmente 'ikkâr; ac. ikkaru; sum. engar, "agricultor"; gr. generalmente gueÇrgós,"agricultor", "el que trabaja una chacra alquilada").


Designación frecuente de quien trabaja el suelo (Gn. 9:20; Jl. 1:11; Zac. 13:5; 2 Cr. 26:10; Jer. 31:24; 2 Ti. 2:6). En la parábola de Cristo acerca de la viña del Señor (Mt.1:33-41; Mr. 12:1-9; Lc. 20:9-16), los agricultores no eran dueños de la tierra que trabajaban.


Lacum


(heb. Laqqûm, tal vez "obstrucción" o "fortificación").


Pueblo en el territorio de Neftalí (Jos.19:33), probablemente Khirbet
el-mantsûrah
, cerca de Anem, a unos 8 km al sudoeste del Mar de Galilea.


Ládano.



Traducción que aparece en la BJ para el heb. nekô'th (Gn. 37:25; 43:11), traducido por "aromas" en la RVR. El término hebreo se refiere aparentemente al ládano, la resina de una de 3 variedades de cistus, plantas conocidas en Palestina: Cistus creticus, Cistus salvifolius o Cistus villosus.


Bib.: PB 77.


Ladrillo


(heb. lebênâh).


El arte de hacer ladrillos era común y muy desarrollado en Egipto (Ex. 1:14; 5:7-19) y en Mesopotamia (Gn.11:3). Los primitivos hebreos estaban familiarizados con ladrillos hechos de arcilla, ya sea secados al sol o quemados en un horno, aunque algunas de sus casas eran de piedra.


Los ladrillos de barro secados al sol se hacían con paja o sin ella, y constituían el material más extensamente usado en la construcción de las paredes de las casas, los edificios públicos y las fortificaciones en toda Palestina.


Evidentemente, los ladrillos cocidos rara vez se usaban en Palestina, aunque también se los empleaba en Mesopotamia (cf Gn. 11:3) para formar las capas exteriores de las estructuras públicas y hacerlas más durables. Ilustraciones 692 y textos antiguos nos dan un cuadro bastante completo de la fabricación de ladrillos, que resulta coincidente con la descripción de Ex. 5:7-19. Muchos ladrillos antiguos llevan estampado el nombre del rey durante cuyo reinado fueron fabricados, lo que nos da valiosas informaciones acerca de la edad de antiguos edificios y sus ruinas. Las casas* ordinarias generalmente se construían con ladrillos secados al sol (adobes), excepto en regiones como la montañosa de Palestina, donde la piedra era muy abundante (fig, 93, 297, 298).


297. Un ladrillo de Babilonia inscrito con nombre y los títulos del rey Nabucodonosor.




298. Semitas y negros fabrican ladrillos. Representación encontrada en la tumba de Rekh-mi-Ra en Tebas.




Ladrón


(heb. gannâb, gedûd, 'îsh jeteƒ; gr. klép's; l'stes, "robador", "revolucionario").


Persona que sustrae lo que pertenece a otros por medio de la fuerza; se diferencia del que hurta en que éste realiza el acto a escondidas. Bajo la teocracia, un ladrón capturado debía reemplazar el buey robado por 5 bueyes y una oveja robada con 4 ovejas, si el animal había sido muerto (Ex. 22:1). Si el animal era recuperado, el ladrón debía pagar el doble (v 4). Si no era capaz de hacer restitución, él misrno era vendido a esclavitud hasta que pagara la deuda (v 3). No se incurría en crimen si alguien mataba de noche a un ladrón en la casa robada, pero había "culpa de sangre" sobre el dueño de la casa si le quitaba la vida de día (vs, 3). Cristo enseñó que en su 2ª venida vendría tan silenciosamente como ladrón para los que no estuvieran preparados (Lc.12:39, 40). Los klépt's irregenerados estarán entre quienes no tendrán vida eterna (1 Co. 6: 10); Judas era un klépt's (Jn.12:6). En numerosos casos, la RVR ha traducido lestes como "ladrón" (Mt. 21:13; 26:55; 27:38, 44; Mr. 11:17; 14:48; 15:27; Lc, 10:30, 36; 19:46; 22:52). Sin embargo, lestes describe más adecuadamente al "bandido", "revolucionario", "asaltante", "salteador" (Jn.10:1; 2 Co. 11:26; etc.). Otro término utilizado en el NT es el gr. hárpax, "ladrón", "estafador [timador, trampeador]" (1 Co. 5:10, 11; 6:10).


Lael


(heb. Lâ'êl, [perteneciente, consagrado] "a Dios"; aparece en un antiguo sello heb.).


Hombre cuyo hijo Eliasaf era jefe de los gersonitas, la división de los levitas que cuidaba del tabernáculo y de la tienda (Nm. 3:23-26).


Lagar


(heb. gat, yeqeb; gr. l'nós, hupolenion).


Lugar, local o recipiente donde se estruja o prensa la uva (también la manzana o la aceituna) para obtener el caldo con que se hace el vino* (y la sidra y el aceite; Is. 5:2; 63:2, 3; Mt. 21:33; etc.; en Zac. 14:10, se menciona "los lagares del rey" como uno de los límites de la ciudad santa, pero el lugar no fue identificado).


299. Los "lagares del rey" cerca de Jerusalén.


Hoy se pueden ver en Palestina los restos de muchos lagares antiguos.
Generalmente 693 eran 2 excavaciones que podían ser rectangulares o circulares, cavadas en la roca hasta una proundidad de 60 a 90 cm. Una de ellas se hallaba a mayor altura que la otra, y las 2 estaban conectadas por sin conducto (véase 5:2). Las Uvas se pisaban en la excavación mayor y menos profunda, de manera que el jugo fluyera por medio del conducto a la excavación menor, que se encontraba más abajo y que era más profunda (Neh. 13:15; Job 24:11, DHH; Is. 16:10; Jer. 48:33), y de la cual se lo extraía para depositarlo en vasijas (Hag. 2:16). Véase Aceite, Prensa de.


Lagartija


(heb. letâ'âh).


Por toda Palestina y el Cercano Oriente se encuentran muchas especies de lagartijas, pero es sumamente difícil identificar la designada por la palabra hebrea. Es posible que se trate de la Scincidae, una de color claro que vive en el desierto y se caracteriza por introducirse rápidamente en la arena en lugar de trepar, como lo hacen las otras. En Lv.11:29,"lagarto" (BJ; "rana", RVR) es traducción del heb. tsâb, quizá la lagartija de cola espinosa. "Lagartija" aparece una vez en el AT de la RVR como traducción de jômet (v.30).


Por lo general, se reconoce que Lv. 11:30 menciona 5 diferentes tipos de estos reptiles: 1. Una clase de gecónidos (Hemidactylus turcicus) estaría representada por 2 palabras hebreas: {anâqâh: (Bhodenheimer) y semâmîth (Pr. 30:28, DHH). Se dice que semâmîth se encuentra en los palacios del rey y se la puede tomar con la mano. Otros comentadores ven en semâmîth a la araña (RVR), y en {anâqâh al jerbo, al erizo, la salamandra o la comadreja. 2. Heb. kôaj, una especie desconocida ("cocodrilo", RVR). 3. Heb. letâ'âh, que ahora ha sido identificada con la salamanquesa (Platydactylus muralis), una lagartija doméstica inofensiva, de unos 5 cm de largo, que corre por las paredes y vivo de insectos; recibe su nombre común (geco) por el ruido que emite (Bodenheimer). 4. Heb. jômet, quizás otra especie casi imposible de identificar ("lagartija", RVR; "salamandra", BJ). 5. Heb. tinshemeth, camaleón".*
Bib.: ALP 194, 195.


300. Una lagartija sobre las rocas en Sela (Petra)




Lagarto.



Véase Lagartija.


Lago.



Véase Mar


Lago de fuego


(gr. límn'n tóu purós, que se puede entender "el lago que es fuego").


Expresión usada por Juan para describir el lugar en que vio que se arrojaba a la bestia, al falso profeta, al diablo, a "la muerte y el Hades", y a todos aquellos cuyos nombres no fueron hallados en el libro de la vida (Ap. 19:20; 20:10, 14, 15; 21:8). Este hecho acontecerá al comienzo del milenio -en relación con la venida de Cristo como conquistador para "herir a las naciones" y gobernarlas con "vara de hierro" (Ap. 19:11-21)-, y significará la destrucción final de estos individuos, poderes y conceptos, aunque también implique tormento (cf 20:10).


Lahad


(heb. Lâhad, quizás "opresión" o "moreno").


Descendiente de Judá por medio de Sobal (1 Cr. 4:2)


Lahmam


(heb. Lajmâm, Lajmâs, "lugar de pan").


Pueblo en la Sefela de Judá (Jos. 15:40); es posible identificarla con Khirbet el La1m, a unos 19 km al noroeste de Hebrón.


Lahmi


(heb. Lajmî, "mi pan").


Filisteo que mató Elhanán, hijo de Jair. Era hermano de Goliat el geteo (1
Cr. 20:5
; su nombre no aparece en el texto paralelo de 2 S. 21:19). Véase Elhanán 2; Goliat 1, 2.


Lais


(heb. Layish [1,2] "leon"; heb. Layshâh [3] "leona").



1.


Ciudad cananea en el extremo norte de Palestina, cuyo nombre fue cambiado por Dan cuando los danitas la tomaron (Jue. 18:7- 29). También se la llamó Lesem,* Lais aparece por 1ª vez en los registros extrabíblicos de los textos egipcios de execración,* y un poco más tarde, en una tableta cuneiforme del s XVIII a.C., procedente de Mari, con una lista de envíos de estaño a diversas ciudades sirias y palestinas (Hazor, Ugarit y Qatna). El documento afirma que 8 l/3 de minas de estaño habían sido despachadas al rey Wari-taldu de Lais. Mapa VI, B-4. Véase Dan 3.


Bib.: A. Malamat, IEJ 21 [1971]:31-38.



2.


Hombre a cuyo hijo Palti le fue dada Mical, la hija de Saúl y esposa de David (1 S. 25:44; 2 S. 3:15), después que David huyó de la corte de Saúl.



3.


Lugar en el territorio de Benjamín. aparentemente entre Galim y Anatot (ls.
10:30
). Se la identifica con la actual aldea de el-{Is~wîyeh, a unos 0,8 km al noreste del monte Scopus, la cumbre más al norte del monte de los Olivos. 694


Lama.



Transliteración a través del griego del aram. lemâ' (heb. lâmmâh), "¿Por qué?" (Mt. 27:46; Mr. 15:34). véase Eloi.


Lamec


(heb. Lemek, Lâmek, quizá "vigoroso [poderoso]" o "gustador"; gr. Lámej).



1.


Descendiente de Caín e hijo de Metusael. Fue el 1º polígamo. Con su 1ª esposa, Ada, tuvo 2 hijos: Jabal y Jubal, los originadores del nomadismo y la música. Con su 2ª esposa, Zila, tuvo un hijo (Tubal-caín, artífice del metal) y una hija (Naama, de quien nada se dice). Las palabras de Lamec a sus 2 esposas acerca de un acontecimiento trágico en su vida están registradas en forma poética en hebreo, y se las ha llamado con propiedad el "Canto de Lamec". Este canto constituye la composición poética más antigua del mundo. Los versos hebreos, algo crípticos y ambiguos, se prestan a más de una explicación. Tal vez el significado es que Lamec estaría listo para repetir su acto asesino en caso de necesidad (Gn. 4:18-24).



2.


Descendiente de Set e hijo de Matusalén. Cuando tenía 182 años nació su hijo Noé, cuyo nombre significa "descanso" o "consuelo", esperando tal vez que este hijo le trajera descanso a él y a sus contemporáneos de la maldición bajo la cual estaba viviendo la humanidad. Murió a los 777 años (Gn. 5:25,28-31).


Lamentación.



véase Duelo.


Lamentaciones, Libro de las.



Serie de lamentos compuestos como una elegía por la caída y destrucción de Jerusalén en el 586 a.C. Las Biblias hebreas le dan el título de la primera palabra de la elegía, 'Kkâh, "Cómo". Según el Talmud, también se lo conocía como Qînôth, "Lamentaciones". Los traductores de la LXX transliteraron el título como Threnoi, y la Vulgata Latina te añadió una nota explicatoria: "Estas son las lamentaciones de Jeremías profeta". El título en español, "Lamentaciones de Jeremías", es una abreviatura del título de la Vulgata.



I. Autor.


Antes del surgimiento de la erudición crítica moderna, judíos y cristianos por igual atribuían uniformemente el libro al profeta Jeremías. Los críticos modernos señalan que en el canon hebreo antiguo está, no en la sección profético, como se esperaría si el autor fuera un profeta, sino entre los Escritos o Hagiógrafos, la 3ª sección del canon hebreo. Sin embargo, ciertos paralelos entre las frases y el contenido de Lamentaciones y Jeremías señalan un autor común (cf Lm. 3:14, 48 con Jer. 9:1 y 20:7; Lm. 3:52-56 con Jer. 12:9; 37:16 y 38:6-13). Repetidas referencias en Lm. 3 (véase en especial los vs 14, 48-57, 61-63) a los sufrimientos personales del autor se corresponden con lo que se sabe acerca de las experiencias de Jeremías.



II. Ambientación, Tema y Contenido.


El profeta entregó el mensaje de Dios a Israel antes y durante los primeros años de la cautividad babilónico. De corazón tierno, sentía profundamente los males de los cuales la nación era culpable, y se lamentaba a medida que se le revelaba la retribución que pronto caería sobre su amada Jerusalén (Jer. 4:19; 10:20; 13:17; 14:17; etc.). Jeremías aconsejó someterse a los conquistadores babilonios como medio de evitar mayores sufrimientos y desastres (27:11-14; 29:4-7), pero los reyes y el pueblo por igual rehusaron escuchar el mensaje. Como resultado, los "yugos de madera" -que representaban el sufrimiento comparativamente leve que habían causado las 1ª y 2ª invasiones de Nabucodonosor a Judá- fueron reemplazados por "yugos de hierro" (28:2,10,13,14). La perversidad de espíritu hizo inevitable la cautividad de prácticamente la nación entera, la desolación de Jerusalén y de Judea, y la destrucción del templo. Sólo unos pocos muy pobres quedaron esparcidos por el campo. No es de extrañar que Jeremías reciba el sobrenombre de "profeta llorón": tenía más que suficiente para lamentarse en Lamentaciones vuelca el dolor de su corazón.



III. Bosquejo y Aspectos lingüísticos.


El libro está compuesto por 5 poemas en forma de elegías, que corresponden a sus 5 capítulos. Los primeros 4 están escritos en qînâh o metro característico de las elegías hebreas; el 5º, una oración, está en la métrica hebrea usual. Los cps 1, 2, 4 y 5 tienen cada uno 22 versículos, que corresponden a las 22 letras del alfabeto hebreo; el cp 3 tiene 66 versos. En los cps 1, 2 y 4 los versos están ordenados alfabéticamente: el v 1 comienza con la 1ª letra del alfabeto, el v 2 con la 2ª, etc., excepto algunas variantes menores en el cp 2. En el cp 3 los 3 primeros versículos comienzan con la 1ª letra del alfabeto, los siguientes 3 con la 2ª letra, y así sucesivamente. El 5º capítulo no tiene una disposición alfabética. Es de interés que las letras y {ayin están presentes 3 veces en un orden invertido (2:16, 17; 3:46-51; 4:16, 17) en contraste con el orden corriente {ayin-pê, seguido en otras composiciones acrósticas en la Biblia. Que esto no es un error, sino sencillamente una variante en el orden, lo demuestra la lista alfabética de caracteres conservada entre los óstraca inscriptos (quizá del 1200 a.C.) encontrados en 1976 695 en 'Izbet Tsartah (probablemente la bíblica Eben-ezer;* vease CBA 4:573-575).


Lámpara


(heb. generalmente nêr).


La palabra hebrea relacionada, menôrâh, usada para designar al candelabro* de oro del tabernáculo, significa "soporte de lámparas". La palabra hebrea Iappîd, también traducida como "lámpara", generalmente es en realidad una antorcha (Jue. 15:4, DHH; Gn. 15:17; Is. 62:1; etc.,). En el NT se usan 2 palabras para lámpara: 1. Lújnos (Mt. 5:15; Lc. 8:16; etc.). 2. Lampás, que es una antorcha (Jn. 18:3) o una lámpara (Mt. 25:1, 3, 4, 7, 8). Otros vocablos son fanós, que es una linterna (Jn. 18:3), y lujnía, un candelero (Mt. 5:15).


La Biblia no nos proporciona una descripción de una lámpara, aunque menciona el pábilo (ls. 42:3) y el aceite de oliva como combustible (Ex. 25:6; 27:20; Mt. 25:3, 4). Sin embargo, las excavaciones en tierras bíblicas han descubierto una riqueza de lámparas de diversos períodos de la historia. Los antiguos eran enterrados con ellas en la creencia de que éstas les proveerían luz en el más allá, de modo que muy pocas tumbas del Cercano Oriente no las contenían. Todas las lámparas tempranas eran de arcilla, pero en el 1º milenio a.C. se empezaron usar de metal. Las primeras eran apenas recipientes o platillos poco profundos, cuya orilla tenía una gargantita. En ese canal se ponía una mecha que conducía el aceite de olivas u otro combustible hasta la llama. Luego las lámparas se hicieron con gargantas más profundas; más tarde, esa garganta se volcó hacia adentro hasta que el recipiente fue moldeado para tener 2 agujeros: uno en el medio para la entrada de aceite, y otro, que llegó a formar un pico o prolongación, para la mecha. Las lámparas más tempranas no tenían asiento, sino que se ponían directamente en el piso o en la arena; pero más tarde se les hicieron bases, y, finalmente, asas. Desde los tiempos helenísticos fueron decoradas con diseños sencillos; más tarde, con inscripciones y decoraciones más complicadas (fig 301). Algunas tenían más de una boquilla.


Las lámparas ardían día y noche en los tiempos antiguos, porque no sólo servían para iluminar, sino también para mantener el fuego siempre a mano. En las cavernas excavadas que muestran evidencias de haber sido ocupadas en la antigüedad, se encontraron pequeños nichos en las paredes de roca, lugar donde se ponían las lámparas para iluminar el lugar. Esas repisas también se encontraron en las paredes de algunas casas, en túneles para agua, y en algunos otros lugares donde regular u ocasionalmente se necesitaba luz. Los antiguos también tenían candeleros o candelabros donde ponían las lámparas, hechos de piedra, arcilla o metal.


Bib.: R.H. Smith, BA 27 (1964):2-31, 101-124; 29 (1966):2-27.


301. Una serie de lámparas palestina de tiempos patriarcales hasta el período bizantino.


Lana.



Véanse Oveja; Tejedor.


Lancero


(gr. dexiolábos).


Palabra que sólo aparece en Hch. 23:23. En este contexto designa a soldados romanos de alguna clase. La palabra no aparece fuera del NT, pero se explica en una obra del s VII d.C. como designación de un soldado con armas livianas, aunque la fuente no da más detalles. Varios eruditos han explicado que el término se refiere a soldados auxiliares con armas ligeras que no pertenecían a una legión: miembros de la guardia del gobernador, o soldados que manejaban hondas con su mano derecha. En la Vulgata Latina se traduce la palabra griega por lancearios, de donde viene la nuestra, "lanceros".


Langosta


(heb. 'arbeh; gr. akrís).


Insecto común en Palestina, que a menudo representa una temida plaga que destruye toda la vegetación. Se conocen más de 50 diferentes clases de langostas en ese país, y no es fácil identificar correctamente las 9 ó 10 palabras hebreas que, según se cree, se aplican al insecto y describen diversas etapas de su desarrollo. Generalmente se acepta que las langostas bíblicas pertenecen al orden Orthoptera, bajo la cual se clasifican insectos de 4 alas, específicamente la variedad migratoria. La langosta plenamente desarrollada tiene unos 5 cm o más de longitud, 4 alas y 6 patas, 2 de las cuales sirven sólo para saltar. Posee mandíbulas fuertes como para cortar hojas, con las que incluso pueden comer la corteza de las ramas de los árboles (figs 258, 259).


Las langostas figuran como comestibles en Lv. 11:22, y muchos orientales todavía las comen, generalmente tostadas. Les quitan la cabeza, 696 las patas, las alas y los intestinos, y comen la parte carnosa. Muchos comentadores creen que Juan el Bautista comía langostas, mientras que otros sostienen que los akrís de Mt. 3:4 y Mr. 1:6 se refieren al fruto de una variedad similar al algarrobo. Las langostas que invadieron Egipto llevadas por un viento oriental, probablemente del Sinaí o del desierto de Arabia, fueron usadas por Dios en la 8ª plaga para atormentar a Faraón y a los egipcios cuando rehusaron dejar salir a los hebreos (Ex. 10:12-19). En el AT se mencionan con frecuencia las plagas de langostas, como la que probablemente devastó Palestina en tiempos de Joel. En su vívida descripción (Jl. 1:2-7; 2:25) menciona 4 clases diferentes: la langosta cortadora, la que enjambra, la saltadora y la destructora (1:4).


302. Langostas en estado de desarrollo cruzando un muro (lo que ilustra muy bien Ji. 2:7).


Como ilustración de una severa plaga de langostas en Palestina, presentamos el informe de un testigo ocular, H. Schneller, director del orfanato sirio en Jerusalén: "Tuvimos una hambruna el 2º año de la guerra [1915] tal como no se había experimentado en 50 años. El cielo se oscureció por gigantescas mangas de langostas que cubrieron toda la región, y no se podían ver ni el sol ni la luna. Toda Palestina se transformó en un desierto en pocos días. Todos los árboles, desde la copa hasta el tronco, incluyendo la corteza, quedaron pelados; nuestras huertas, cultivadas con tanto esfuerzo, desaparecieron como por magia. La primavera siguiente surgieron de los huevos miles de millones de larvas que consumieron lo poco que había quedado. El resultado fue una hambruna terrible".


A continuación hay una lista de palabras que se refieren a las langostas -en sus etapas de no desarrolladas, adultas y en diferentes momentos del crecimiento- con el posible significado de ellas. Como las traducciones no siempre han sido confiables, están clasificadas según el hebreo: 1. 'Arbeh, "langosta" (20 veces), "saltón" (2 veces), y "langostón" y "oruga" (una vez cada una). La más común de las palabras usadas y la de las 4 clases comestibles (Lv. 11:22; también incluiría al saltamontes). Se piensa que es la langosta migratoria africana en su etapa madura, alada, que invade un país en mangas y desova después de devorar insaciablemente. Esta langosta es muy común en Palestina. Algunos textos que la citan: Ex. 10:4-19; Jue. 6:5; 7:12; 1 R. 8:37; Jer. 46:23; Jl. 1:4; etc. 2. Sol{âm, "langostín" 697 (Lv. 11:22). El 2º de los 4 tipos comestibles. Sólo aparece en este pasaje, y se cree que quizá se refiera a la langosta migratoria europea. 3. Jârgôl, "argol" (Lv. 11:22). La 3ª variedad comestible. Sólo se la menciona en este texto. El término hebreo tal vez describa a un insecto alado, saltador, de la familia Orthoptera, a la cual también pertenecen el saltamontes, la langosta y el grillo. Por el significado de esta palabra en los idiomas afines, algunos identifican este insecto con la langosta saltadora llamada Tettigonia vividissima. 4. Jâgâb, "hagab" (Lv. 11:22). La última de las 4 comestibles. Su identificación es insegura, aunque más de un erudito ha sugerido que es la llamada Stauronotus maroccanus. Otros pasajes que la citan, traduciéndola "langosta", son: Nm. 13:33; 2 Cr. 7:13; Ec. 12:5; Is. 40:22. 5. Gâzâm, "oruga" (Jl. 1:4) y "langosta" (Jl. 2:25; Am. 4:9). Lo más probable es que se refiera a la 1ª etapa de su desarrollo, sin alas, en estado de larva. Otros la consideran una langosta adulta joven. 6. Yeleq, "pulgón" (Sal. 105:34; Nah. 3:15), "revoltón" (Jl. 1:4), "saltón" (Jl. 2:25) y "langosta" (Jer. 51:14, 27; Nah. 3:15, 16). Probablemente sea la langosta en su etapa de saltona, no voladora, caminadora y migratoria. Otros la identifican con la langosta recién nacida, en estado inmaduro, que puede saltar pero no caminar. 7 y 8. Gêb, "langosta" (ls. 33:4; única vez que aparece); y gôbay y gôb, "langosta" (Am. 7:1; Nah. 3:17). Quizá representen "mangas de langostas". 9. Tselâtsal, "langostas" (Dt. 28:42; Is. 18:1). Tal vez sea un insecto que hace el ruido que expresa su nombre.


Algunos eruditos lo identifican con el grillo. 10. Jâsîl, "pulgón" (1 R. 8:37; 2 Cr. 6:28), "oruga" (Sal. 78:46; Is. 33:4), "langosta" (Jl. 1:4) y "revoltón" (Jl. 2:25). Su identificación es incierta. Bodenheimer la identifica con la cucaracha (barata), mientras que el danés Bruijel ve en ella la langosta adulta en la etapa cuando deja Palestina. Otros la consideran una langosta a mitad de su crecimiento, cuando puede caminar y saltar pero no volar.


Bib.: H. Schneller, Evangelisches Sonntagsblatt für Bonn [Hoja dominical evangélica para Bonn], 26 de abril de 1925; CBA 5:296-298; ALP 313; F. Bruijel, Bijbel en Natuur [La Biblia y la naturaleza] (Kampen, 1939), pp 182-201; 0. R. Sellers, JAOS 53 (1933):405.


Langostín.



Véase Langosta 2.


Langostón.



Véase Langosta 1.


Lanza.



Arma arrojadiza o manual (1 S. 13:22; 17:7; Jn. 19:34; etc.). Consistía en una vara o asta de madera que terminaba en una punta metálica afilada. El arma se construía forzando la pieza dentro del asta o colocándola en la abrazadera en la base de la misma. El término es generalmente una traducción del: 1. Heb. janîth, que en algunos lugares se ha traducido erróneamente por "jabalina" (1 S. 26:7; Job 39:23; etc.). 2. Heb. rômaj, "lanza" ("lanceta" en 1 R. 18:28; Jue. 5:8; Neh. 4:13; etc.). Esta era un arma mucho más larga que el janîth, y se usaba sólo para acometer. El rômaj se describe en el documento "Guerra" de los Rollos del Mar Muerto como de 7 codos de largo con una punta de 1/2 codo. 3. gr. lógj', muy probablemente una lanza romana larga, la que usó el soldado romano para atravesar el costado de Jesús en la cruz (Jn. 19:34).


303. Dos puntas de lanzas encontradas en Palestina.




Laodicea


(gr. Laodíkeia, quizá "corte [de justicia] del pueblo", "juicio justicia] del pueblo" o "un pueblo juzgado").


Importante ciudad del oeste del Asia Menor, en Frigia. Estaba situada sobre el borde del valle del río Lico, tributario del Meandro, en medio de montañas que oscilan entre 2.440 y 2.750 m de altura. Probablemente fue fundada por Antíoco II (261-246 a.C.), que en homenaje de su hermana y esposa, Laodice, le puso ese nombre y la pobló con sirios y judíos transplantados de Babilonia. La ciudad no alcanzó importancia hasta que formó parte de la provincia romana de Asia, organizada en el s II a.C. Fue famosa en los tiempos del NT como centro comercial de una lana negra brillante y de ropas fabricadas localmente con ella, artículos que eran exportados a muchos países. También muy conocido en todo el mundo oriental era su "polvo frigio", medicinal, para la vista. Mapa XX, B-4.


La ciudad se consideraba a sí misma tan rica que cuando un terremoto la destruyó en el 60 d.C., sus habitantes, a diferencia de los de otras ciudades, rechazaron la ayuda de Roma y la reconstruyeron con sus propios recursos.


La ciudad cambió de manos varias veces en los siglos siguientes, y fue finalmente destruida por los turcos en el s XIII. Desde ese tiempo permaneció en ruinas, y ha hervido de cantera para obtener materiales de construcción para la vecina ciudad de Denizli. El sitio lleva el nombre de Eski Hissar, que significa "castillo 698 viejo". Las ruinas quedaron sin explorar hasta que una expedición de la Université Laval, de Quebec, Canadá, excavó el antiguo Nynfaeum desde 1961 hasta 1963. Se descubrió que esta estructura fue destruida por un terremoto en el s V d.C.


Parte de ella fue convertida en una casa cristiana de adoración, mientras otras partes siguieron al servicio de los ciudadanos de Laodicea.


304. Hileras de asientos sin excavar en el antiguo teatro de Laodicea.


Una iglesia cristiana existía en la ciudad cuando Pablo escribió su epístola a los Colosenses (c 62 d.C.), pero el apóstol aparente mente nunca estuvo antes en ella (Col. 2:1). Es posible que Epafras, nativo de la vecina Colosas, haya sido el fundador del cristianismo en esa región (1:7; 4:12).
Una carta de Pablo llegó a los laodicenses al Mismo tiempo que la carta a los colosenses (4:16). Aquella carta se perdió, así como otras epístolas del apóstol (cf 1 Co. 5:11). Desde el tiempo de Marción (c 150 d.C.) se ha sugerido con frecuencia que la epístola a los Efesios es la perdida carta a los laodicenses, porque las palabras "en Efeso" (Ef. 1:1) tienen poca atestación en los manuscritos. Una carta apócrifa de Pablo a los laodicenses del s IV d.C., que existe en traducciones latina y árabe, está compuesta por una mezcla de pasajes de Gálatas y Efesios.


305. Ruinas de Laodicea


Una de las 7 cartas a las iglesias en el Apocalipsis está dirigida a la de Laodicea (Ap. 3:14-22). Las reprensiones contenidas en ella indican que su condición espiritual no era buena. Las referencias a la riqueza, el colirio y la ropa blanca tienen su explicación en la historia de la ciudad, su importancia económica, su orgullo y su producción industrial.


Bib.: S. E. Johnson, BA 13 (1950):1-18; P-W 2:2455; CBA 7:105, 106, 227, 777-779.


Laodicenses


(gr. laodikéus).


Habitantes de Laodicea* (Col. 4:16).


Lapidot


(heb. Lappîdôth. "antorcha [lámparas]" o "relámpagos").


Esposo de la profetisa Débora (Jue. 4:4).


Laquis


(heb. Lâkîsh, tal vez "impregnable" o "herido"; aparece en antiguos trozos de tiesto escritos en heb. de Laquis como Lksh; Cartas de Amarna, Lakisha y Lakisi; asir. Lakisu).


Antigua ciudad fortificada de los cananeos en la Sefela. Se la menciona por 1ª vez en los textos cuneiformes prepatriarcales de Ebla. Cayó bajo el control egipcio, quizá durante el tiempo de Tutmosis III, pero se rebeló en el período de Amarna, como lo muestran las Cartas de Amarna.* Cuando los israelitas invadieron el país, el rey de Laquis se unió a una coalición bajo el liderazgo del rey de Jerusalén, quien chocó con las fuerzas de Josué. En la batalla murió el rey de Laquis y su ciudad fue tomada (Jos. 10:3-35; 12:11), pero no fue destruida ni ocupada entonces. Más tarde fue posesión de Judá, y el rey Roboam consolidó sus fortificaciones (2 Cr. 11:9). El rey Amasías buscó refugio en Laquis ante una conspiración, pero allí fue asesinado (2 R. 14:19; 2 Cr. 25:27). Fue sitiada por Senaquerib de Asiria en el reinado de Ezequias, y escenas del asedio, ataque y captura están representadas vívidamente en relieves de piedra que se encontraron en su palacio, en Nínive (hoy en el Museo Británico; figs 308, 457).


Desde Laquis, Senaquerib envió una delegación a Jerusalén para exigir la rendición de la capital. Aunque Ezequías le pagó un elevado 699 tributo, nunca le entregó la ciudad de Jerusalén (2 R. 18:14-17; 19:8; 2 Cr. 32:9; Is 36:2; 37:8). Cuando el profeta Miqueas acusó a Laquis de haber sido "principio de pecado" para Sion y que en ella "se hallaron las rebeliones de Israel" (Mi. 1:13), se pudo haber referido al culto pagano que se rendía en el santuario hebreo excavado por Y. Aharoni en 1966 y 1968, en el que se encontraron un altar con cuernos, muchas vasijas para las ceremonias, un pilar de piedra (matstsêbâh), un montón de cenizas y los restos semicarbonizados de un tronco de árbol, que parecería proceder de una Asera quemada.


306. Laquis, de acuerdo con la concepción de un artista, basaba en evidencias arqueológicas.


Durante los años finales de la historia de Judá, Nabucodonosor sitió Laquis. que resistió después que una buena parte del país había sido devastada por los ejércitos caldeos (Jer. 34:7). Las excavaciones muestran que finalmente la destruyó en el 587 ó 586 a.C. Fue habitada nuevamente por los judíos después del exilio (Neh. 11:30), aunque nunca recuperó su anterior importancia.


El sitio de la ciudad se identificó 1º con Tell el-Hesi, a unos 24 km al este noreste de Gaza, donde en 1890 se comenzaron a aplicar los modernos métodos científicos de excavación iniciados por W. M. Flinders Petrie (durante sus exploraciones): la ciencia de la cronología cerámica palestina; es decir, un método mediante el cual las edades relativas de las ruinas se pueden determinar por el estilo de recipientes de cerámica que se encuentran en ellas. Más tarde, se reconoció que Tell el-Hesi no podía ser Laquis, y W. F. Albright la identificó con Tell ed-Duweir (fig 307), a unos 12 km al noreste del lugar anterior. Esta identificación quedó virtualmente demostrada en 1935 por el descubrimiento de documentos escritos, llamados las Cartas de Laquis,* en las ruinas del lugar. Mencionan Laquis aparentemente como el lugar al cual fueron dirigidas las cartas. Mapa VI, E-2.


307. Vista general del Tell ed-Duweir, el sitio de la Laquis antigua.


Las excavaciones en Tell ed-Duweir fueron llevadas a cabo desde 1933 hasta 1938 por la Expedición de Investigación Arqueológica Wellcome-Marston al Cercano Oriente, bajo la dirección de J. L. Starkey, que encontró una muerte lamentable a manos de asesinos en enero de 1938. Después de completarse la temporada de excavaciones bajo O. Tufnell, el trabajo arqueológico en Laquis fue suspendido por unos 30 años. Las excavaciones demostraron que el sitio había sido habitado en lo que se llama la Edad Temprana del Bronce, mucho antes del tiempo de Abrahán. Durante la Edad Media del Bronce (comienzos del 2º milenio a.C.) se levantó un muro doble, al que, según los excavadores, posiblemente los hicsos le añadieron una fosa profunda. Después de la expulsión de los hicsos, la ciudad cayó bajo el dominio egipcio. De ese tiempo data un templo de cuyas ruinas se extrajeron muchos objetos de culto. Durante el período israelita, representado por los Niveles IV-III, la ciudad fue rodeada por un nuevo muro doble, construido probablemente por Roboam (fig 306). La ciudad del Nivel III fue destruida por Senaquerib de Asiria. De ese tiempo procede una tumba (Nº 120) que contenía los restos de 1.500 cuerpos humanos reducidos a una enorme masa de huesos acumulados. El excavador sugiere que este depósito representa la limpieza de la ciudad después de su captura por Senaquerib, y dicha explicación resulta plausible. Después de la destrucción de la ciudad por los asirios, fue reconstruida (Nivel II), y otra vez convertida en ruinas, esta vez por Nabucodonosor. El Nivel I, que data del período persa postexílico, reveló una mansión de un alto oficial, y aparentemente un edificio cúltico dedicado a la adoración de Ahura-Mazda, indicación que sugiere que la ciudad habría tenido una guarnición persa.


Entre los objetos descubiertos durante las excavaciones hay muchos que contienen inscripciones; son los más valiosos. Se los puede clasificar en 2 categorías: 1. Objetos con palabras o textos del período más temprano de la historia de la escritura alfabética. 2. Objetos inscriptos del período clásico del antiguo hebreo. La 1ª clase está representada por 700 una daga, una fuente y un jarro, con escritura proto-semítica (o sinaítica). Esta, en su forma semipictográfica o jeroglífica, fue la antepasada de la escritura fenicia (conocida por la Piedra Moabita*) y otras inscripciones preexílicas.


Estos objetos han sido datados por su contexto arqueológico como procedentes de los ss XVI al XIII a.C., lo que nos da una idea de cómo era la escritura alfabética en el tiempo de Moisés y en el período de los jueces.


La 2ª clase de objetos escritos está representada por las Cartas de Laquis (fig. 309).


Entre los materiales inscriptos existe la impresión de un sello: "Gedalías, que está sobre la casa" (fig 236); parece que este Gedalías fue el Gobernador de Judá después de la destrucción de Jerusalén (2 R. 25:22-25). Otro hallazgo interesante, una inscripción en piedra en la escalera de una mansión persa con las 5 primeras letras del alfabeto hebreo, indica que este orden era el mismo en el s V a.C. que ahora.


Estas conclusiones han sido confirmadas por el descubrimiento posterior en Ras Shamra de un alfabeto ugarítico completo del s XIV a.C., y por un trozo de tiesto encontrado en 'I5bet Tsartah, probablemente el sitio de la antigua Eben-ezer,* sobre el que estaba escrito (c, 1200 a.C.) el alfabeto hebreo desde la '=lef hasta la Tâw.


En 1966 el trabajo arqueológico de campo en Laquis fue reanudado por Y. Aharoni, de la Universidad de Tel Aviv, quien en 2 temporadas (1966 y 1968) excavó un templo israelita ya mencionado. Es muchos objetos encontrados en la estructura del s VII a.C., que estaba encima del templo israelita, había un trozo de cerámica con 10 líneas de escritura y una jarrita que contenía 17 trocitos de arcilla que tenían impresiones de sellos.


Representaba una antigua colección de bulas (sellos) tomadas de documentos de papiro, a los que habían estado unidos originalmente como sellado legal. Los nombres incluidos son típicamente judíos de la época del fin del reino de Judá, como Jeremías, Eliasib, Joram, Joel y Nahum. En 1973 David Ussishkin, de la Universidad de Tel Aviv, comenzó un programa de excavaciones anuales de largo alcance que ya han aclarado varios puntos controvertidos que la inoportuna muerte de Starkey habían dejado sin resolver. Por ejemplo, ahora se sabe que la destrucción de la ciudad del Nivel III fue realizada por las fuerzas de Senaquerib. Véase Escritura.


Bib.: Publicaciones oficiales: O. Tufnell et al., Lachish II. The Fosse Temple [Laquis II. El foso del templo] (Londres, 1940); O. Tufnell et al., Lachish III. The Iron Age [Laquis III. La Edad de Hierro] (Londres, 1953); O. Tufnell et al., Lachish IV. The Bronze Age [Laquis IV. La Edad de Bronce] (Londres, 1958). Un informe breve y no técnico aparece en BA 18 (1955):9-17. Para informes posteriores véanse: Y. Aharoni et al., Lachish V. The Sanctuary and the Residency [Laquis V. El santuario y la residencia] (Tel Aviv, 1975); D. Ussishkin, Tel Aviv 4 (1977): 28-60; Tufnell, Aharoni y Ussishkin, EAEHL III:735-753.


308. Relieve que describe el sitio de Laquis por el ejército de Senaquerib.




Laquis, Cartas de.



Comprenden 21 piezas de cerámica rota sobre las que aparecen comunicaciones escritas con tinta, descubiertas durante las excavaciones de Laquis* por la expedición Wellcome-Marston al Cercano 701 Oriente.
De ellas, 18 fueron encontradas en 1935 en una de las salas contiguas a la puerta de la ciudad, y 3 más aparecieron en 1938. Como en buena medida la tinta perdió su color, no se han resuelto todos los problemas de desciframiento. Parece que fueron escritas por un oficial del ejército estacionado a cierta distancia de Laquis, y dirigidas a su superior, aparentemente el comandante de fortaleza de Laquis. Su contenido y las evidencias arqueológicas aseguran que datan de los últimos días de Laquis, poco antes que la ciudad cayera ante Nabucodonosor, que la destruyó en una conflagración tan terrible que los muros de arcilla se cocieron al rojo vivo.


Las Cartas de Laquis* están redactadas en la escritura del s VI a.C. y en el Lenguaje de Jeremías, que se considera hebreo clasico. Es atormentador encontrar referencias a un profeta en las cartas sin poder saber si se trata de Jeremías, Urías o alguno de los otros profetas bíblicos de Judá. Hay pasajes que muestran grandes semejanzas con el lenguaje de la Biblia.


Por ejemplo, la Carta VI dice: "He aquí las palabras de los pr[íncipes] no son buenas, (sino) para debilitar nuestras manos [y para aflo]jar las manos de los hom[bres] que están informados acerca de ellas". Estas palabras se pueden comparar con la acusación dirigida contra Jeremías (Jer. 38:4).


La Carta IV afirma: "Y sepa (mi señor) que estamos observando para ver señales de Laquis, de acuerdo con todas las indicaciones que el señor ha dado, porque no podemos ver Azeca". Esto se refiere al tiempo del que habló Jeremías, cuando sólo 2 ciudades fuera de Jerusalén resistían todavía a Nabucodonosor, precisamente Azeca y Laquis (34:7). La Carta IV parece haber sido escrita después que Azeca hubo caído y ya no había señales desde ella, pero cuando Laquis todavía resistía. Las cartas muestran que el escritor era un siervo fiel de Yahweh, ya que cada una de ellas comienza con una apelación a él como la que sigue (de la Carta II): "A mi señor Yaosh: ¡Que Yahweh haga que mi señor escuche noticias de paz este mismo día, este mismo día! ¿Quién es tu siervo (sino) un perro para que mi señor se acuerde de su siervo? Que Yahweh aflija a los que in[forman] un (falso) rumor acerca del que no estás informado!" (Todas las citas han sido tomadas de ANET 322.) Las cartas contienen 22 nombres personales, de los cuales 14 están definidamente conectados con el nombre Yahweh y uno con El (Dios), pero ninguno con una deidad pagana.


Los buenos resultados de la reforma de Josías pueden estar reflejados en estos nombres.


Bib.: H. Torczyner y otros, Lachish I, The Lachish Letters [Laquis I. Las Cartas de Laquis] (Londres. 1938); W. F. Albright, BASOR 82 (Abril de 1941):18-24.


309. Carta IV de Laquis, de los tiempos de Jeremías. Arriba, anverso; abajo, reverso.




Lasa.


(heb. Lesha' y Lâsha', tal vez "grieta [abismo]").


Antiguo pueblo fronterizo de Canaán (Gn. 10:19). El sitio es desconocido, pero se ubica comúnmente en el sudeste de Palestina. porque se mencionan las ciudades de Sodoma y Gomorra en relación con él. La identificación de Jerónimo con las fuentes calientes de Callirrhoë en el Wâd§ Zerq~ M~'în difícilmente puede ser correcta, ya que el valle está demasiado al norte.


Lasea


(gr. Lasáia).


Puerto en la costa sur de Creta, a unos 8 km de Buenos Puertos. Se lo menciona en el informe de Lucas acerca del viaje de Pablo a Roma como prisionero (Hch. 27:8). Mapa XX, B-3.


Latina, Lengua


(gr. rhÇmaïstí, "en latín [romano]"; rhÇmaïkós, "latino/a").


Idioma oficial del gobierno romano que gobernaba Palestina en tiempos de Cristo. El latín fue el idioma no sólo de toda Italia, sino también de las provincias occidentales; pero, a pesar del dominio romano sobre los pueblos del Mediterráneo oriental durante muchos siglos, el latín nunca reemplazó al griego en la mitad oriental del imperio, ni a las lenguas nativas (como el arameo en Palestna). Sin embargo, 702 una cantidad de téminos militares, administrativos y legales se incorporaron al griego, y algunos de ellos se encuentran como extranjerismos en el texto griego del NT. Por ejemplo, el lat. census (gr. kensos), "tributo", "impuesto"; centurio (gr. kenturíÇn), "centurión"; assarius (gr. assárion), una moneda romana pequeña, "cuarto"; y otras. Como el latín era la lengua de los oficiales romanos, se lo usó junto con el "hebreo" y el griego en la inscripción sobre la cruz de Cristo, la que describía la razón de su crucifixión (Jn. 19:20; Lc. 23:38).


Laurel


(heb. 'e5raj, "de la propia tierra de uno", "nativo").


Término que aparece una sola vez en la Biblia (Sal. 37:35). Sin embargo, el significado exacto de 'e5raj es oscuro. El "laurel", como el árbol siempre verde que alcanza c 12 a 18 m de alto y con hojas semejantes a los laureles de las montañas de los Estados Unidos, es una traducción conjetural. Algunas versiones modernas siguen la LXX y leen 'ere5, "cedro", en lugar de 'e5raj.


Lavador


(gr. gnaféus).


Persona que limpiaba y blanqueaba ropa sucia (Mr. 9:3), la que generalmente era de lana, con excepción de Egipto, donde comúnmente se usaba el lino. Poco se dice en la Biblia acerca de los procedimientos de los lavadoras de Palestina. El verbo heb. kâbas, del cual deriva la palabra "lavador", significa literalmente "pisar", "batir" o "amasar", lo que muestra que el proceso de limpieza se hacía amasando o batiendo la ropa en agua y "jabón" (Mal. 3:2), que no era tal sino un álcali. Los antiguos usaban el método de pisar la ropa en una solución alcalina, generalmente orina, y luego la purificaban con azufre. Este proceso para limpiar la ropa de lana está bien documentada entre los griegos y los romanos, y probablemente era usado por los hebreos, aunque no hay evidencia literaria en favor de ello. Véase Heredad del Lavador.


Lavar/se.



Véase Baño.


Lazada


(heb. plural lulâ'ôth).


Ciertos juegos de cortinas del tabernáculo tenían agregados unos lazos que permitían unirlos con otros juegos de cortinas mediante "corchetes" (Ex. 26:4, 5,10,11; 36:11,12,17).


Lázaro


(gr. Lá5aros, "ayuda de Dios"; de una abreviatura judía tardía o una forma popular del heb. 'El'â5âr, "Dios ha ayudado").



1.


Nombre de uno de los personajes en la parábola de Cristo del rico y el mendigo (Lc. 16:19-31), el único caso en que Jesús usó un nombre propio en sus parábolas. Se presenta a Lázaro como un pobre enfermo y lisiado que cada día era traído hasta la puerta del hombre adinerado con la esperanza de encontrar suficientes migajas de comida de la mesa del poderoso para sostener su miserable existencia. Mientras estaba allí, los perros medio salvajes lamían sus llagas, pero el rico lo ignoraba completamente.


Con el tiempo Lázaro murió, y más tarde también el rico. La parábola presenta entonces sus respectivas condiciones como radicalmente invertidas. El rico ve a Lázaro reclinado feliz en el seno* de Abrahán, mientras él era atormentado en el infierno.* Cuando apeló a Abrahán para que enviara a Lázaro para aliviar su agonía, Abrahán le recordó que él no había ayudado al mendigo cuando tuvo la oportunidad. El rico entonces pidió que Lázaro fuera enviado para advertir a sus hermanos que todavía vivían, de que obraran bien para escapar del tormento que él sufría.


Abrahán le replicó que tenían los escritos de Moisés y de los profetas para guiar sus vidas, pero que no les harían caso, como tampoco si alguno se levantara de los muertos para decirles que obedecieran las instrucciones de aquéllos. (La tradición cuenta que el rico se llamaba Epulón, basado en el endeble argumento de que en esta parábola la Vulgata traduce la palabra griega para "banquetear" con una latina de la que deriva el nombre Epulón.)



2.


Habitante de la aldea de Betania.* Era hermano de María* y de Marta,* Y amado amigo de Jesús (Jn. 11:1-3). Aparece en la Biblia en relación con uno de los mayores milagros del Señor.


De acuerdo con el relato, Lázaro cayó enfermo, lo que le fue informado a Jesús, que tal vez estaba trabajando en Perea, a unos 32 km de Betania.


En lugar de apresurarse a socorrer al enfermo, como sin duda esperaban las hermanas, se demoró un par de días, durante el cual Lázaro murió (Jn. 11:6, 7). Jesús lo permitió "para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella" (v 4). Porque por lo que siguió pudo demostrar en forma innegable a sus amigos y enemigos que era el Señor de la vida (vs 25, 26). Cristo y sus discípulos finalmente llegaron a Betania, pero no antes que Lázaro ya estuviera enterrado 4 días (v 17). Acompañado por María y Marta y muchos curiosos, fue a la tumba. A su orden, después de una advertencia de Marta, la piedra que cubría la entrada fue quitada (vs 39-41). Luego Jesús, después de agradecer al Padre por escucharlo, llamó en voz alta a su amigo muerto para que saliera (vs 41- 43). Ante el llamado, Lázaro despertó y salió de la tumba envuelto en el sudario (v 44).


Este gran milagro condujo a muchos a creer en Jesús 703 como Mesías, pero confirmó a sus enemigos en la convicción de que debían quitarlo de en medio (vs 45-53). Lázaro también fue sentenciado a muerte por los enemigos de Jesús, porque era una demostración viviente del poder de Cristo (12:10, 11). Lázaro más tarde estuvo presente en una cena dada en honor de Jesús, en la cual su hermana María ungió los pies del Maestro con un ungüento precioso y caro (Jn. 12:1-3). La resurrección de Lázaro fue un factor que contribuyó en la entusiasta aclamación otorgada a Jesús por el pueblo de Jerusalén en su entrada triunfal (Jn. 12:12-17).


310. Entrada de la tradicional tumba de Lázaro, en Betania.




Lazo.



Traducción del: 1. Heb. môqesh, "lazo", "carnada [para aves]" (Sal. 140:5; 141:9; Am. 3:5). 2. Heb. paj, "trampa para aves" o "lazo" (Job 18:9; Is. 8:14; etc.). Los monumentos antiguos muestran varios tipos de trampas o lazos para cazar aves. 3. Gr. paguís, "lazo", "trampa", "sorpresa" (Lc. 21:35; Ro.
11:9
; 2 Ti. 2:26; Mt. 22:15). 4. Gr. brójos (1 Co. 7:35).


Lea


(heb. Lê'âh, posiblemente "vaca" o "fatigada [lánguida]").


Hija mayor de Labán, que por engaño fue dada a Jacob en lugar de Raquel, su hermana menor, por quien había servido 7 años. Era menos atractiva que su hermana, pero tenía "ojos delicados [tiernos]"* (Gn. 29:16-26). Fue madre de 6 de los hijos de Jacob: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón, y de Dina, una hija (cps 31-35; 30:17-21). Fue enterrada en la tumba familiar de Macpela (49:31). En Rt. 4:11 se menciona a Lea junto con Raquel como honrosa fundadora de Israel.


Lebana


(heb. Lebânâh, "blanco").


Jefe ancestral de una familia de servidores del templo, cuyos miembros regresaron de Babilonia con Zorobabel (Esd. 2:45; Neh. 7:48).


Lebaot


(heb. Lebâ'ôth, [lugar de] "leonas").


Pueblo en el sur de Judá (Jos. 15:32), probablemente idéntico al lugar llamado Bet-leba-ot* en 19:6.


Lebeo


(gr. Lebbáios, "valiente" u "hombre de corazón [cordial]").


Otro nombre para Judas* 3 (Mt. 10:3), el hijo de Jacobo y uno de los Doce.
Tenía por sobrenombre Tadeo.*


Lebona


(heb. Lebônâh, "incienso").


Ciudad en el territorio de Efraín, al noroeste de Silo (Jue. 21:19). Se la identifica con la actual Lubban, a unos 16 km al sur de Siquem sobre el camino moderno de Jerusalén a Nablus. Mapa VI, D-3.


Leca


(heb. Lêkâh, quizá "viaje").


Hombre o pueblo. En 1 Cr. 4:21, Er es llamado el padre de Leca. Sin embargo, parecería más probable que fuera un pueblo en Judá, no identificado, antes que una persona, porque el pasaje menciona otras localidades en un contexto semejante.




















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